Encontré algunas historias interesantes cuando documentaba el folclore indígena tharu.
Originalmente publicado en Global Voices en Español

Una mujer tharu del distrito de Kailali, en el oeste de Nepal, con tatuajes en las piernas. Foto de Indu Tharu, utilizada con autorización.
Esta publicación es parte de la serie especial Spotlight de agosto de 2026 de Global Voices, «Derechos indígenas«. Esta serie ofrece una visión de las vidas y experiencias de los pueblos indígenas con el fin de establecer vínculos entre regiones, destacar las experiencias indígenas y contar historias de líderes, activistas, miembros de la comunidad y otras personas. Puedes apoyar esta cobertura con una donación.
De niño, me sentaba con mi abuela cerca a un borais (pequeña vasija de barro que se utiliza para hacer fuego) en los duros días de invierno. Escuchaba sus historias sobre personajes benévolos y malévolos: genios, espíritus, fantasmas, brujas y magos, árboles, pájaros y animales que tenían un significado especial en la cultura y la tradición tharu. Ella cantaba canciones populares y luego me explicaba su significado.
Nunca se me había ocurrido documentar el folclore indígena tharu hasta que ella nos dejó. Ahora que no está con nosotros, añoro esas invaluables palabras de sabiduría. Afortunadamente, tuve la oportunidad de colaborar con Amrit Sufi y Subhasish Panigrahi, que han estado documentando la cultura oral de India, y también han inspirado y ayudado a muchos amantes de la cultura y las tradiciones a documentar sus propias culturas.
Documentar el folclore indígena es un trabajo que requiere mucho tiempo. Hay que pasar mucho tiempo con la comunidad hasta que sus integrantes se sientan lo suficientemente cómodos como para abrirse y contar los cuentos populares, canciones, frases y expresiones idiomáticas, por no hablar de sus experiencias personales.
Mientras documentaba la cultura oral tharu en el este de Nepal, me encontré con muchos datos interesantes que, si se investigaran más a fondo, revelarían facetas desconocidas de las historias indígenas.

Un tatuaje esconde muchas historias. Tatuaje de un pez en la mano de Bhuti Devi del distrito de Sunsari en Nepal. Foto de Sanjib Chaudhary, utilizada con autorización.
Morangsair: Canción sobre la migración estacional
Cuando grabé la canción popular Morangsair o Morangesari, que se sigue cantando en la parte oriental de las llanuras del sur de Nepal, descubrí la migración estacional de los jóvenes del distrito de Saptari en la zona más oriental de la provincia de Madhesh hacia el distrito de Morang, en la provincia de Koshi, al este de Nepal, donde la tierra era más fértil y ofrecía trabajo a los hombres que deseaban ganar dinero adicional.
El distrito de Sunsari, que debe su nombre al río Sunsair (hoy llamado río Sunsari), formaba parte del distrito de Morang antes de 1962. Ahora, para llegar a Sunsari (antes Morang) desde Saptari hay que cruzar dos ríos, el río Koshi y el rio Sunsari. El viaje era mucho más difícil en aquellos tiempos, antes de que se construyeran los puentes.
La canción popular es el lamento de una joven que suplica a su marido que no se vaya a Morang. Habla del denso bosque, del clima caluroso y del rio Sursair, que tendría que cruzar para llegar a Morang. Sin embargo, la canción no menciona el río Koshi, el rio más grande de Nepal y está antes del río Sunsari de camino hacia Morang.
En este video, Chandrakala Chaudhary de Itahari, en el distrito de Sunsari, canta “Morangsair”, también conocida como “Morangesari”:
Al investigar más a fondo, descubrí que el actual rio Koshi discurría muchos kilómetros al este de donde está ahora. En el territorio indio se ha desplazado casi cien kilómetros hacia el oeste. Además, el río Ganges se denomina Sursuri o Sursari en la escritura sagrada hindú Guru Granth Sahib. Los ríos Sursair y Koshi desembocan finalmente en el Ganges.
Biyahi: Cuando un río lleva el nombre de una mujer casada
Hablando con Mahabir Chaudhary, anciano de la etnia tharu, en el distrito de Saptari en Nepal, descubrí un dato interesante: un río y su afluente llevan el nombre que en tharu se da a una mujer casada.
Los administradores que hablan nepalí han rebautizado el río como Behai. Sin embargo, según los ancianos tharu, el nombre original del rio es Biyahi, que significa “primera esposa” en kochila tharu o la lengua tharu oriental. El afluente Samdahi alimenta el río. Samdahi es la palabra que significa “segunda esposa” en tharu oriental. El río Samdahi y el río Biyahi, tras su confluencia, continúan su curso como el río Biyahi.
Sabudana ke gachhi: El motivo del tatuaje que cuenta la historia de las perlas de sagú

Kashia Chaudhary del distrito de Sunsari en Nepal con tatuajes de una palmera de sagú y caléndulas en los antebrazos. Foto de Sanjib Chaudhary, utilizada con autorización.
Hoy en día, la sabudana o sago que se encuentra en los mercados se elabora principalmente a partir del almidón de raíz de yuca. Sin embargo, tradicionalmente las perlas de sagú también se elaborar a partir de la médula de las palmeras de sagú. Descubrí este proceso de elaboración de las perlas de sagú durante una entrevista con ancianas de habla tharu oriental. Una de ellas me mostró un tatuaje que parecía una palmera, y me dijo que era sabudana ke gachhi. En tharu, “gachhi” significa árbol. También me conto que la sabudana se elaboraba a raíz de una palmera.
Entonces investigué un poco más y descubrí que, antes, talaban las palmeras, raspaban el núcleo almidonado del tronco y lo procesaban para elaborar perlas de sagú. Esta tradición sigue vigente en algunos países del sureste.
Hay muchas más historias que he escuchado mientras documentaba la cultura oral de los tharu y que deben contarse a un público más amplio.
Pero sigo anhelando recordar las historias que me contaba mi abuela cuando nos sentábamos las dos junto al fuego en los fríos días de invierno.






