Muchos parques deportivos están en zonas controladas por pandillas, pero el fútbol haitiano no ha muerto

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Originalmente publicado en Global Voices en Español

Feature image of a football in the colours of the Haitian flag, on a soccer field, created using Canva Pro elements.

Imagen destacada de una pelota de fútbol con los colores de la bandera haitiana en una cancha de fútbol y creada con elementos de Canva Pro.

En Haití, el deporte del fútbol crea cohesión social: pese a sus diferencias, personas de todas las clases se unen en la cancha. Niños de familias acomodadas, entornos pobres y hogares de clase media por igual tienen la oportunidad de mezclarse jugando en el mismo equipo de fútbol o como oponentes.

Ese mismo planteamiento da cuenta de cómo se elige a los jugadores para la selección nacional; todas las categorías sociales están representadas basándose únicamente en la calidad del talento de casa jugador. Los espectadores tienen una experiencia similar, en que gente de todos los entornos se unen para celebrar, apoyar a sus equipos y compartir momentos de victoria o derrota.

Naturalmente, la crisis de seguridad que ha desplazado internamente a más de un millón de personas y causado la miles de muertos en los últimos seis años ha afectado a todos los sectores de la vida nacional. Esto incluye al deporte en general y al fútbol en particular, pues el “juego bonito» es una pasión para casi todas las edades y grupos sociales en Haití.

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A pesar de que el país no tiene una infraestructura deportiva moderna, se puede ver gente de todas las generaciones jugando fútbol en todas partes: patios escolares, en la calle, en canchas no pagadas, en jardines y corredores, y en parques deportivos en todo el país. Para los jóvenes de barrios pobres y desfavorecidos, el fútbol ofrece una oportunidad de unirse a clubs locales semiprofesionales y tal vez jugar a nivel nacional.

Sin embargo, como la violencia de pandillas ha aumentado, gran parte de la infraestructura deportiva del país se ha visto perjudicada por saqueos, incendios u otros medios, y las instalaciones deportivas no se han librado. Por ejemplo, el Centro FIFA en Croix-des-Bouquets, que entrenó a estrellas como Melchie Dumornay (Corventina) del Olympique Lyonnais en Francia, Nérilia Mondésir de Seattle Reign FC en Estados Unidos, y Kethna Louis de Montpellier HSC en Francia, fue atacado, saqueado e incendiado por la pandilla 400 Mawozo, dirigida por Wilson Joseph (alias Lanmò San Jou).

De la misma manera, el estadio Sylvio Cator en el sur de Puerto Príncipe, hogar del fútbol nacional haitiano, y el Centro Olímpico Haitiano en Croix-des-Missions al norte de la ciudad, donde muchos jóvenes entrenaban en diferentes deportes, se vieron afectados por graves ataques de pandillas en febrero de 2024 y febrero de 2026, respectivamente. La zona alrededor del estadio Sylvio Cator está controlada por dos poderosas pandillas, una dirigida por Renel Destina (alias Ti Lapli o Kaporal Lapli) y la otra por Johnson André (alias Izo 5 Second). La zona del Centro Olímpico está controlada por Claudy Célestin (alias Chen Mechan o Stevenson Pierre) de la pandilla Chen Mechan (perro malo) en Plaine-du-Cul-de-Sac, y Jeff Larose (alias Jeff Gwo Lwa) de la pandilla Talibán de Canaan.

Como las pandillas controlan las principales vías del Gran Sur y Gran Norte del país, el campeonato nacional se ha detenido, lo que ha obligado a la liga nacional de fútbol a adaptarse y organizar una competencia especial para que los jugadores puedan seguir jugando. Muchos parques deportivos están en zonas controladas por pandillas, lo que empeora la situación.

Pese a esto, el fútbol haitiano no está muerto. El 18 de noviembre de 2025, los Granaderos clasificaron para la Copa Mundial de 2026, aunque ningún partido se jugó en Haití por la violencia de pandillas. Aunque la selección nacional quedó eliminada en la primera ronda de la Copa Mundial, su participación llevó alegría al pueblo haitiano.

El deporte sigue generando caras sonrientes en Haití. En la serie Desafío U14 de la Unión Caribeña de Fútbol de 2026, que terminó el 23 de agosto en Punta Cana, República Dominicana, el equipo haitiano U14 ganó el torneo con una serie de brillantes actuaciones.

Haiti's triumphant U14 football team after their victory. Photo courtesy the Caribbean Football Union (CFU), used with permission.

Equipo de fútbol U14 de de Haití, tras su victoria. Foto cortesía de la Unión Caribeña de Fútbol, usada con autorización.

Derrotaron a Trinidad y Tobago por 4-1 y a Guyana Francesa por 5-2, perdieron 1-0 con Puerto Rico (después de haber clasificado para las semifinales), derrotaron a los anfitriones 6-1 en las semifinales, y derrotaron a Jamaica 4-0 en la final, con lo que se convirtieron en los campeones de la División 1. Esta victoria fue el tercer título de Haití de Unión Caribeña de Fútbol U14, luego de sus campeonatos anteriores de 2021 y 2022. Los tres títulos se lograron en un momento en que el país atravesaba una crisis.

Para ayudar a los jóvenes jugadores a participar en campeonato, la Federación Haitiana de Fútbol organizó un torneo para detectar talento en diversas regiones de la isla, con la participación de varios academias de fútbol. Los jóvenes futbolistas se inscribieron en un campamento de preparación de dos meses en el complejo deportivo y centro de entrenamiento Dulaire, en la municipalidad de Juana Méndez, y más específicamente en la sección comunitaria de Alto Maribahoux, zona de frontera cerca de Dajabón, en República Dominicana.

Los jóvenes campeones regresaron a casa el lunes 24 de agosto, a una recepción de bienvenida en la sala diplomática del aeropuerto internacional Toussaint Louverture en Puerto Príncipe, organizada por el Ministerio de Juventud, Deportes y Acción Cívica.

Durante la ceremonia, el ministro de Deportes destacó las actuaciones individuales, como la de Jerry Petit-Homme, que anotó un gol apenas cuatro o cinco segundos después de iniciado el partido contra República Dominicana, uno de los goles más rápidos en la historia del fútbol. Wensley Dumorné fue designado el mejor jugador de la División 1, y Jodley Sheeckensley Delmas fue nombrado máximo goleador, con siete goles.

El capitán del equipo, Cedric Clairemond, publicó un cálido mensaje para los hinchas de fútbol haitianos, de parte de los jugadores:

Moun yo mèsi anpil pou lamou nou, jodi a nou chanpyon nou ba nou koup la, mwen fyè anpil paske mwen reprezante peyi'm antan ke kapitèn, sa fè de mwa n ap prepare, nou te motive pou sa, tout objektif la se te chanpyon jodi a nou fè'l, nou swete pou nou rejwi de koup la, ti grenadye yo ap vini pou nou monte pi wo.

Gracias a todos por su amor. Hoy somos campeones y les traemos el trofeo. Estoy muy orgulloso de representar a mi país como capitán. Nos preparamos por dos meses y estábamos muy motivados. El objetivo era ser campeones, y lo hemos logrado. Esperamos que disfruten este trofeo; los jóvenes granaderos van a llegar a niveles más altos todavía.

El ministro de Deportes, Phytagore Dumas, declaró su compromiso de apoyar a estos jóvenes jugadores en su educación y crecimiento personal. Según un comunicado del ministerio, los jóvenes granaderos ganaron en la cancha, y ahora depende del país apoyarlos a un futuro acorde con su talento.

La Federación Haitiana de Fútbol expresó ese sentir:

Aktivite jodi a se te pou temwanye yo lanmou ak sipò, pou renouvle angajman nou pou kontinye batay pou leve nivo foutbòl la nan peyi a epi garanti relèv la. Objektif la pa t lòt, se mize sou jenès la jodi a pou reyalize rèv demen yo.

El acontecimiento de hoy era para mostrar amor y apoyo, y para renovar nuestros compromiso de seguir luchando para elevar el nivel de fútbol en el país y asegurar su futuro. El objetivo era simple: invertir en la juventud de hoy para lograr los sueños de mañana.

Actualmente, la selección sub-17 de Haití se prepara en Parc Sainte-Claire en Delmas para la vigésima edición de la Copa Mundial sub-17 de la FIFA en Catar, y están entrenando y jugando partidos amistosos son equipos locales en preparación para el campeonato, que será entre el 19 de noviembre y el 13 de diciembre. Por su parte, la selección sub-20 se quedó a las puertas de clasificar para la Copa Mundial sub-20 de la FIFA en Chile. No obstante, el 31 de agosto, el mismo equipo se clasificó para el campeonato de fútbol masculino  de los Juego Panamericanos 2027, a realizarse en Lima, Perú. Haití se ganó su lugar como la selección caribeña con mejor posición tras su actuación en el reciente campeonato de la Concacaf sub-20.

Por la actual violencia, sobre todo en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, Haití no puede celebrar como le gustaría. Aun con la gran actuación de la sub-14, la alegría no duró mucho. La noche del 24 de agosto, menos de 24 horas después de su victoria, pandillas armadas del grupo criminal Viv Ansanm mataron a cerca de 47 personas y secuestraron a más de 30, incluidas muchachas, mujeres y adultos mayores en la municipalidad de Kenscoff, pueblo montañoso cerca de la capital.

Pese a las dificultades, todos los días siguen pasando cosas buenas. Se puede ver en cultura, arte, proyectos agrícolas, emprendimientos y deportes, sobre todo en las partes del país que no están bajo control de las pandillas. Tal vez es la lección más duradera del fútbol, que sea a los obstáculos, se debe seguir avanzando.