Un problema económico real se convirtió en combustible para las narrativas antisistema que ya existían en Rumania

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Originalmente publicado en Global Voices en Español

Thumbnail image of the <a href="https://www.youtube.com/watch?v=FEAY-LK9FWA">Youtube video</a> on September 15 protests in Bucharest by Digi24HD. Fair use.

Imagen miniatura del video de YouTube ‘Incidentes violentos en la protesta de los ganaderos en la Plaza de la Victoria’ en las protestas del 15 de septiembre de 2006 en Bucarest, Rumania, de Digi24HD. La leyenda de la pantalla dice: ‘Violencia en la protesta en la plaza Victoria. Enfrentamientos con policías, se usó gas lacrimógeno’. Uso legítimo.

Este artículo de Matei Vrabie y Calin Georgia de Funky Citizens, ONG rumana que trabaja en la intersección de buena gobernanza y ciudadanía activa, es parte de la serie Spotlight de Global Voices de septiembre 2026, «Protesta en democracia«. Esta serie busca explorar las distintas formas de protestas, las tácticas que usan los Estados para deslegitimarlas y reprimirlas, y la compleja relación entre la protesta y la democracia. Puedes apoyar esta cobertura con una donación.

El 15 de septiembre, más de mil pastores, ganaderos y otros granjeros se reunieron en la plaza Victoria, frente a la sede central del Gobierno rumano en Bucarest, para protestar contra una prohibición de la Unión Europea a exportaciones de ovejas y cabras vivas, extendidas hasta fines de 2026 tras brotes de plagas de pequeños rumiantes y  viruela ovina.

Exigían compensación por animales sacrificados y cultivos perdidos por sequías. Los organizadores pidieron que los manifestantes  llevaran ovejas, tractores y balas de heno a la plaza, pero las restricciones impidieron que animales vivos y maquinaria pesada entrara a la zona de la manifestación.

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La manifestación empezó pacíficamente antes de las 10:00 horas. Por la tarde, algunos manifestantes empujaron las barreras policiales y tiraron piedras, botellas y trozos de sardineles. Los policías respondieron con gases lacrimógenos. Según la Gendarmería de Bucarest, 24 personas necesitaron atención médica esa noche, incluidos 10 policías, cuatro de los cuales fueron hospitalizados, y llevaron a 47 personas a estaciones policiales. El presidente Nicușor Dan y el primer ministro interino, Ilie Bolojan, condenaron la violencia. Asociaciones de ganaderos dijeron que en la multitud había personas que no son granjeros, y el prefecto de Bucarest dijo que los “ganaderos ovinos no se organizan así”.

Esto es lo que pasó en la calle. Lo que pasó en línea, a la vez y antes, es el tema de un nuevo informe de Funky Citizens, organización cívica de Bucarest en la que investigamos sobre manipulación digital y desinformación. Con otros colegas, analizamos 1186 publicaciones de Facebook y cien videos de TikTok publicados en rumano entre el 14 y 15 de septiembre, que rastrean qué narrativas circulaban sobre la protesta, las frases idénticas o casi idénticas que había entre las páginas con segundos de diferencia, y qué idioma acompañaba a los llamados a la movilización.

El hallazgo más claro no se refiere a la violencia. Se refiere a la noche anterior. Entre las 19:00 y las 19:15 horas del 14 de septiembre, docenas de páginas de Facebook reprodujeron, casi palabra por palabra, un mensaje que decía que “se esperaba que casi 200,000 granjeros” fueran a la plaza Victoria un día después. Al día siguiente, según informes de prensa, más de 3000 personas concurrieron. Con una ventana de 300 segundos para marcar frases idénticas o casi idénticas publicadas en diferentes páginas, trazamos la red de coordinación resultante. Cerca del 90% de los 2253 pares de cuentas en la red final, que se formó en dos días completos, ya estaba formada al cabo de esos 15 minutos la noche antes de que empezara la protesta.

Distribution of posts and public attention. Graph by Funky Citizens, used with permission.

Distribución de publicaciones y atención pública. Gráfico de Funky Citizens, usado con autorización.

A las 15:30 horas del 15 de septiembre, la red abarcaba 160 cuentas y 12 textos que se multiplicaron por la red. La estructura estaba muy concentrada: dos grupos de 50 cuentas cada una, construidas alrededor de dos versiones casi idénticas del mensaje de “200,000 granjeros”, que equivalían a cien de las 160 cuentas, y cerca del 90% de todas las conexiones. Los nodos más visibles que pudimos identificar por nombre, páginas como Case de Vis, femina.ro y ROL.ro, son páginas que agregan y difunden contenido, no abiertamente político. Republicar textos idénticos en segundos es, por definición, una distribución coordinada en sentido técnico. Por sí mismo, eso no establece quién organizó todo ni por qué; nuestro juego de datos no permite conclusiones sobre intención.

Alrededor de esta coordinación, había cuatro hilos narrativos. Uno se refería a los pedidos económicos concretos de los granjeros: detener las matanzas, retomar las exportaciones y fijar precios justos. El segundo abarcaba el recrudecimiento con la Policía, dividido entre cuentas que culpaban a los manifestantes por forzar las líneas policiales y las cuentas que culpaban a la Policía, junto con una afirmación recurrente de que en la multitud había “provocadores» plantados. Un tercer hijo politizaba la protesta directamente, generado en torno a los llamados a la calma del líder de la Alianza para la Unión de los Rumanos, George Simion, y que la Gendarmería mostrara control, y en torno a disputas sobre si su intervención ayudaba o perjudicaba a la causa de los granjeros. Un cuarto hilo, más desconectado de los acontecimientos del día, abarcaba problemas estructurales en la agricultura rumana, desde demoras en el financiamiento de la Unión Europea para maquinaria a un cambio a siembra directa.

Chronological 3D dissemination network. Graph by Funky Citizens, used with permission.

Red cronológica de diseminación 3D. Gráfico de Funky Citizens, usado con autorización.

Referencias a la Unión Europea se dividieron en dos registros. Sesenta y siete publicaciones mencionaron a Bruselas o la Unión Europea en relación con la protesta. Algunos describieron negociaciones concretas sobre la prohibición a la exportación con la Comisión Europea; otros presentan a la Unión Europea como un adversario, con formulaciones como “el objetivo de Europa es dejarnos sin animales, sin ganadería, sin agricultura en Rumania”, o afirmaciones de que la “Unión Europea quiere matar de hambre a Rumania”.

Rastreamos dos canales de Telegram que antes habíamos documentado el Instituto Nacional Elie Wiesel y el grupo de expertos de seguridad de GLOBSEC, como parte de redes de propaganda a favor del Kremlin activas en Rumania y Moldavia. Su planteamiento de la protesta cambió al cabo de horas. A las 11:56 horas, un canal describió la manifestación, enumeró las demandas de los granjeros. A las 14:06 horas, un segundo canal había pasado de advertir a los “usurpadores” que usarían la protesta para montar “provocaciones, luego aumentar y luego un estado de emergencia”. A las 16:03 horas, después de los enfrentamientos, el mismo canal cambió a atacar a cómo las televisoras informaban sobre la confrontación. Un cambio similar, de reclamos a provocación y aumento a desconfianza de los medios, se repitió en publicaciones que usaban lenguaje explícito de movilización, incluidos llamados a “ocupar Bucarest” y afirmaciones de que la “REVOLUCIÓN ha comenzado”.

En TikTok, donde analizamos cien videos de 34 cuentas con la etiqueta #protest [protesta], apareció la misma división. Treinta y un videos mencionaron directamente a la Gendarmería en su descripción, y solo el video más difundido, que anunciaba nuevos enfrentamientos y docenas de arrestos, tuvo cerca de 30,000 interacciones.

Nada de esto nos dice quién organizó la protesta, o quién se benefició por inflar las expectativas sobre la protesta. Lo que muestran los datos es un patrón conocido en toda Rumania y en la región: un verdadero reclamo económico, amplificado al cabo de horas de densos grupos de cuentas que reproducían textos idénticos, e incorporó narrativas preexistentes sobre elecciones robadas, gobiernos ilegítimos y un “sistema” que debe ser confrontado.

Distinguir la protesta de los granjeros de su amplificación en línea, y la amplificación de toda instrumentalización política deliberada, no es una nota al pie de una historia para entender qué pasó en la plaza Victoria. Es la historia.