El modelo de gobernanza de las grandes empresas tecnológicas de China se cierne sobre la demanda de Alibaba contra el Pentágono
Originalmente publicado en Global Voices en Español

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Este articulo es parte de la serie Spotlight de Global Voices de octubre de 2026 “Gigantes tecnológicos y autoritarismo”. Esta serie explora cómo las empresas gigantes de tecnología facilitan y obstaculizan a Gobiernos y prácticas autoritarias, y cómo estas decisiones influyen en los países en desarrollo. Puedes apoyar esta cobertura con una donación.
En junio de 2026, cuando el Departamento de Defensa de Estados Unidos amplió su lista de la sección 1260H de “Empresas militares chinas que operan en Estados Unidos”, tres empresas dominantes de tecnología y gigantes de internet —Baidu, Alibaba y Tencent (BAT)—, fueron señaladas como una extensión del Estado chino y sujetas a la prohibición de adquisición del Pentágono que las excluye de la cadena de suministro del Departamento de Defensa. La lista también señala un aumento en el riesgo de más sanciones del Departamento de Comercio o el Tesoro.
Alibaba protestó contra la clasificación con una demanda al Pentágono. En el expediente judicial, Alibaba negó toda afiliación con el Ejército chino o todo rol en la estrategia de fusión militar-civil china dirigida por el Estado. Sostiene que la lista y prohibición “no tiene base en hechos ni en derecho” y priva a la empresa de futuras oportunidades de negocios. También sostiene que el abrupto anuncio ha violado el derecho constitucional de la empresa a explicar su posición.
La sección 1260H se presentó en 2021 para tratar la llamada estrategia estatal china de la “fusión militar-civil”, que facilita la transferencia de tecnología o investigación comercial de empresas tecnológicas a bases de defensa china. La declaración del Departamento de Defensa describe a Alibaba como “indirectamente afiliada con la supervisión de activos estatales y comisión de administración del Consejo Estatal de la República Popular de China, y colaboradora de la “fusión militar-civil a la base de defensa industrial china” porque está afiliada con el Ministerio de Industria y y Tecnología de la Información de China.
Dejando de lado el debate sobre justicia procedimental, los registros públicos, sobre todo informes de noticias internacionales y nacionales chinas, que el Departamento de Defensa presentó al juzgado como evidencia de su decisión refleja en su mayor parte la naturaleza autoritaria de la gobernanza de grandes empresas tecnológicas de China, y destaca la convergencia estratégica de Alibaba con la censura, tecnología y estrategia de desarrollo militar del Gobierno chino.
Derecho y negocios
El Departamento de Defensa cita informes de noticias sobre la censura de China y el documento oficial de Alibaba sobre su hito en desarrollo tecnológico en su presentación ante el juzgado, lo que sugiere que la empresa tiene un rol activo en construir el régimen de censura de China.
Ciertamente, China tiene varios leyes y regulaciones. Por ejemplo, la ley de ciberseguridad (2017) establece que los operadores de redes deben supervisar, detener y eliminar contenido prohibido; preservar registros e informar incidentes a las autoridades gubernamentales. Las disposiciones gubernamentales de ecosistema de contenido de ciberinformación (2020) clasifican contenido en tres grandes categorías: positiva, ilegal y negativa, y exigir que los operadores promuevan, eliminen y supriman de acuerdo con eso. Las leyes sobre IA prohíben usar algoritmos para “influenciar en la opinión pública” o alentar la adición y consumo excesivo, y garantizar que los modelos de IA generativa se adhieran a los “valores socialistas fundamentales”.
Alibaba sostuvo que cumplir con las regulaciones chinas no debería interpretarse como evidencia de vínculos militares, pues todas las empresas multinacionales que operan en China, incluidas las empresas estadounidenses, deben cumplir con las normas locales.
Sin embargo, el registro público que el Pentágono presentó al juzgado sugiere que Alibaba no solo cumple con los requisitos de la censura en sus plataformas de consumidores, IA generativa y navegadores móviles, pero también elabora tecnología de censura, como “IA Verde” de Alibaba, que automatiza filtración en tiempo real en texto, imágenes, voz, video y datos de transmisión continua, y vende herramientas de moderación de contenido a programadores nacionales y extranjeros, vendedores de comercio electrónico, servicios de transmisión de video y plataformas de juegos, para que puedan funcionar dentro de los requisitos legales de China.
Supuestas afiliaciones y convergencia estratégica
Más allá de asistir y exportar tecnología de censura, que no tiene fines militares, el expediente judicial del Departamento de Defensa también incluye noticias y comentarios sobre la desaparición de su fundador, Jack Ma, a fines de noviembre de 2020.
Antes de la desaparición de Jack Ma el 24 de octubre de 2020, criticó al sistema bancario de China por obsoleto, y luego, el 3 de noviembre, la oferta dual de Ant Finance de Alibaba por 37,000 millones de dólares en el mercado de valores de Shanghái y Hong Kong se suspendió. Su desaparición coincidió con la investigación antimonopolio de las autoridades chinas contra Alibaba, que al final recibió una multa de 2750 millones por obligar a los comerciantes a elegir entre plataformas.
El Departamento de Defensa también sugirió que la “afiliación indirecta” de Alibaba con la supervisión de activos estatales y comisión de administración del Consejo Estatal y vínculos mayoritarios a través del perfil de la empresa conjunta, en particular su asociación con Norinco Group, empresa estatal militar china sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en establecer Qianxun Intelligence, que elabora una IA de inteligencia espacial que usa los sistemas de navegación satelital de Beidou y estaciones de tierra para indicar posicionamiento preciso para autos inteligentes, drones y dispositivos móviles. Beidou es propiedad de la Administración Espacial Nacional de China, quien la administra.
Aunque en 2018, Alibaba se desprendió de su participación del 50% en Qianxun Intelligence, al parecer sus directivos siguen controlando una participación importante, y Alibaba sigue dependiendo de Qianxun AI para sus productos comerciales.
El Departamento de Defensa también señaló que Alibaba se asoció con la empresa estatal China Mobile para construir centros de datos para computación en la nube e inteligencia artificial. A medida que Alibaba invierte cada vez más en estos sectores, es probable que esta asociación se fortalezca aún más, ya que esas tecnologías dependen en gran medida de centros de datos y tecnología geoespacial, sectores estratégicos dentro del marco de seguridad nacional del Gobierno chino. Desde 2026, Alibaba se ha incorporado a una nueva empresa conjunta para construir una central eléctrica en la ciudad costera de Ningbo junto con la empresa estatal China National Nuclear Power Co., con el fin de garantizar un suministro estable de electricidad para las necesidades de sus futuros centros de datos. Además, en septiembre adquirió una participación en la empresa estatal Shanghai Spacecom Satellite Technology para desarrollar la constelación Qianfan (千帆星座), constelación de banda ancha en órbita terrestre baja similar a Starlink de SpaceX para sus productos de geolocalización.
Como empresa privada que cotiza en bolsas de valores de Estados Unidos y de Hong Kong, Alibaba no está bajo la supervisión de la SASAC. Sin embargo, en la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos, las inversiones de Alibaba se orientan inevitablemente hacia sectores estratégicos que requieren colaborar con empresas estatales. El Departamento de Defensa sostiene que estos vínculos incluyen una afiliación indirecta con la supervisión de activos estatales y comisión de administración del Consejo Estatal, lo que se ajusta a la estrategia de fusión civil-militar de China.
Además, algunas de las filiales de Alibaba, como Youku Film and Television (servicio de transmisión de video) de Shanghái, y Guangzhou Lujiao Information Technology Co., Ltd., tienen acuerdos de «acciones de oro» con empresas estatales respaldadas por el Fondo de Inversión en Internet de China, creado por la Administración del Ciberespacio de China para fortalecer la gestión a nivel de la junta directiva de las plataformas de contenido de Alibaba.
El Departamento de Defensa señala que incluir a representantes de alto nivel de las grandes empresas tecnológicas chinas —como Alibaba, Baidu, Huawei y Tencent— en el Comité Técnico de Estandarización de Inteligencia Artificial de China, dependiente del Ministerio de Industria y y Tecnología de la Información de China, es una prueba de los vínculos directos de Alibaba con el Gobierno chino.
Basándose en análisis de la revista del Partido Comunista Chino, *Qiushi* (求是), y de diversos observadores occidentales de China, el argumento del Departamento de Defensa es que la inversión y el desarrollo de Alibaba están alineados estratégicamente con la política del Gobierno chino, que incluye la incorporación de tecnología de inteligencia artificial en su equipo militar, la estrategia de ubicar centros de datos en regiones occidentales, la construcción de infraestructura de computación espacial y más.
Es más, no solo las grandes empresas tecnológicas como Alibaba están sujetas a restricciones del Gobierno; la repentina cancelación de los reguladores chinos de la adquisición de Manus, empresa emergente china de inteligencia artificial, de Facebook a principios de 2026 refleja el fervor de China por proteger y controlar su sector tecnológico.
Modelo de gobernanza de gigantes tecnológicos de China
El actual modelo chino de gobernanza de las grandes empresas tecnológicas viene décadas de experiencia de controlar la estabilidad para asegurar el régimen de partido único mediante censura, vigilancia, consolidación del partido y control ideológico. Mientras que el desarrollo de la IA ha generado inquietud en Occidente por delitos automatizados, como el ataque cibernético con IA y desempleo, China considera a la IA simplemente como una herramienta que se puede gestionar. Por ejemplo, en respuesta a las oleadas de huelgas de repartidores contra la presión de la IA en los últimos años, junto con las medidas de represión y las detenciones, los reguladores también convocaron a representantes de las principales plataformas, como Jingdong, Meituan y Taobao, y les ordenaron ajustar sus algoritmos, eliminar las multas por entregas tardías, introducir tiempos de descanso y fomentar las negociaciones entre trabajadores y plataformas.
Taobao, la plataforma de compras nacional de Alibaba, ha establecido hasta la fecha más de 300 sucursales del partido para 300,000 repartidores de Taobao y, a través de estas sucursales, ofrece capacitación laboral, alojamiento a bajo costo y comidas para los trabajadores que lo necesitan, lo que es sin duda un beneficio para la clase trabajadora.
En el proceso judicial en curso, Alibaba refuta las acusaciones del Departamento de Defensa, sostiene que la empresa cumple con las leyes chinas y con las estadounidenses, y que está administrada por una junta directiva independiente sin afiliación militar. También destaca que su actividad principal, que incluye servicios en la nube, comercio electrónico y logística, está dirigida a empresas y consumidores individuales, y no al sector militar.
El caso pondría a prueba la postura del Gobierno estadounidense respecto al modelo de gobernanza de las grandes empresas tecnológicas chinas. Tencent y Baidu aún no han presentado ninguna apelación para ser excluidas de la lista de sanciones 1260H del Departamento de Defensa.






