‘No podemos permitir que nuestros jóvenes se conviertan en víctimas de una injusta guerra de agresión’

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Originalmente publicado en Global Voices en Español

anti war rally

Representantes de la sociedad civil coreana marcharon desde la embajada de Estados Unidos  hasta la Casa Azul en Seúl (sede del poder ejecutivo y residencia del presidente de Corea del Sur). Imagen cortesía de Solidaridad Popular para una Democracia Participativa en su comunicado de prensa. Utilizada con autorización.

Este artículo es parte de la serie Spotlight de Global Voices de septiembre 2026, «Protesta en Democracia«. Esta serie busca explorar las distintas formas de protestas, las tácticas que usan los Estados para deslegitimarlas y reprimirlas, y la compleja relación entre la protesta y la democracia. Puedes apoyar esta cobertura con una donación.

A inicios de septiembre, después de que Seúl confirmó su plan de realizar una «contribución sustancial», que incluye opciones de despliegue militar de combate y de no combate en el estrecho de Ormuz, una coalición de 601 organizaciones ciudadanas se reunió frente a la embajada de Estados Unidos el 9 de septiembre de 2026 y se marchó hacia la oficina presidencial. Los manifestantes expresaban su oposición a la participación de Corea del Sur en el conflicto de Oriente Medio, con el argumento de que la decisión socavaría la Constitución y la soberanía del país.

Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su acción militar conjunta contra Irán a principios de 2026, que conllevó el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, el presidente estadounidense Donald Trump dio apoyo militar para presionar a sus aliados de Europa y Asia para que ayuden a reabrir el estrecho.

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Se acercan las elecciones de mitad de legislatura en Estados Unidos de noviembre de 2026, aumenta la presión para conseguir apoyo internacional para esta guerra impopular, y Trump ha empezado a ejercer más presión sobre sus aliados. Semanas antes del simulacro militar trilateral entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, Trump escribió en su cuenta de Truth Social que reducirá la participación estadounidense en el ejercicio por la reticencia de Seúl a involucrarse en el conflicto de Oriente Medio.

Washington anunció también a principios de septiembre que aplicaría una «política arancelaria selectiva y meditada» en las importaciones de semiconductores, dirigida claramente a Seúl, ya que Corea del Sur es un importante centro neurálgico de la industria mundial de los semiconductores. Poco después de este anuncio, los medios surcoreanos citaron a un funcionario de la oficina presidencial, que dijo que Seúl tenía previsto desplegar tropas en Ormuz a finales de 2026. Aunque el presidente Lee Jae-myung subrayó que el plan aún se estaba revisando y que no se había tomado ninguna decisión definitiva, el Ministerio de Defensa Nacional envió un equipo de investigación sobre el terreno para evaluar la situación en Ormuz el 7 de septiembre.

Una guerra imperialista

Desde el anuncio del presidente Lee Jae-myung el 4 de septiembre, la sociedad civil coreana ha publicado una avalancha de comunicados y organizado numerosas protestas. Ese mismo día, la Confederación Coreana de Sindicatos emitió un comunicado en el que advertía contra cualquier forma de despliegue militar, y sostuvo que, si se forzara a Corea a sumarse a la «guerra imperialista», se pondría en riesgo la seguridad de los ciudadanos coreanos y la soberanía del país. Los sindicatos también criticaron a Estados Unidos por intentar utilizar las negociaciones sobre los aranceles de los semiconductores como moneda de cambio para obtener apoyo militar, lo que calificaron de táctica deshonesta y poco ética.

Lee Mu-jin, presidente del Comité Ejecutivo de Acción de las Velas en Seúl, coalición ciudadana que logró movilizar a la población para destituir al expresidente Yoon Suk Yeol, también se pronunció contra la coerción económica de Estados Unidos en un acto público que se realizó el 5 de septiembre, e instó a los responsables políticos a defender la soberanía del país por medio de rechazar las exigencias de Trump.

Numerosos políticos y partidos políticos emitieron declaraciones igualmente contundentes contra el intento de Estados Unidos de arrastrar a Seúl a la guerra con Irán. El Partido Verde y el Partido de la Justicia calificaron a Trump de «belicista», y este último planteó una pregunta en un comunicado publicado en X:

미국 내에서조차 트럼프의 소수 측근만이 옹호하는 이 군사작전에 왜 한국의 시민들이, 청년들이 방패막이가 되어야 하는가. 호르무즈 파병동의안은 «전쟁광 호위동의안»이다.

¿Por qué se debe utilizar a los ciudadanos y a los jóvenes surcoreanos como escudo humano para esta operación militar, cuando en Estados Unidos muy pocos colaboradores cercanos a Trump apoya la guerra? El plan de aprobar el envío de tropas al estrecho de Ormuz servirá como un «consenso para respaldar a un belicista».

Se registraron pequeñas protestas el primer fin de semana de septiembre. El 5 de septiembre, «Gente en Solidaridad con los Palestinos», colectivo cívico compuesto por estudiantes y trabajadores humanitarios, organizó una concentración de emergencia contra el posible despliegue militar.

“한국군 호르무즈 파병 반대한다!”
“이재명 정부는 호르무즈에 한국군 파병 말라!”
“No War! No Troops!”
https://t.co/3AR1kVUKa2 pic.twitter.com/XmMTTqH5Ev

— 팔레스타인인들과 연대하는 사람들(팔연사) (@ppl4pal_kr) September 5, 2026

🚨EMERGENCIA🚨 Manifestación y marcha
¡Nos oponemos al envío de tropas coreanas a Ormuz!
¡No apoyen la guerra de Estados Unidos e Israel!

○ Fecha y hora: sábado 5 de septiembre, 14:00 horas
○ Lugar: Frente a Kyobo Bookstore, Gwanghwamun, Seúl
Organizado por personas en solidaridad con los palestinos

○ ´Habrá interpretación en árabe e inglés
○ Marcha después de la manifestación
● https://palestine-solidarity.or.kr

● Consultas 010-2846-1948
————-
“¡Nos oponemos al despliegue de tropas surcoreanas en Ormuz”
“¡El gobierno de Lee Jae-myung no debe desplegar tropas surcoreanas en Ormuz!”
“¡No a la guerra! ¡No a las tropas!”

El 7 de septiembre hubo numerosas protestas y acciones pacíficas en las universidades y en el centro de Seúl.

Mientras tanto, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, publicó un mensaje en coreano en X en el que insinuaba que la presencia militar de Corea del Sur en el estrecho de Ormuz tendría «graves consecuencias», acompañado de una imagen en la que se leía: «Las decisiones peligrosas tienen un precio».

El 9 de septiembre, una coalición de 601 organizaciones ciudadanas, Acción Conjunta contra la Guerra de Agresión y el Despliegue de Tropas, organizó una acción colectiva para condenar la coerción diplomática de Estados Unidos. En un comunicado, la coalición calificó el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán como «una guerra de agresión ilegal» que vulneraría el derecho internacional, y argumentó que el despliegue militar en Oriente Medio infringirá la Constitución de Corea del Sur, ya que, según el artículo 5, el país debe «renunciar a la guerra de agresión». La coalición destacó:

우리의 청년들을 부당한 침략전쟁의 희생양으로 내어줄 수는 없다.

No podemos permitir que nuestros jóvenes se sacrifiquen y se conviertan en víctimas de una injusta guerra de agresión.

Tras exponer sus posiciones frente a la embajada de Estados Unidos, los representantes de la coalición cívica marcharon hasta la Casa Azul, la sede del poder ejecutivo y residencia del presidente de Corea del Sur.

El Gobierno de Seúl ha considerado que la alianza de seguridad entre Estados Unidos y Corea del Sur es vital para la sobrevivencia del país, ya que, tras la Guerra de Corea (1950-1953), Corea quedó dividida en el norte (respaldado por la Unión Soviética) y el sur. Por eso, Corea del Sur suele apoyar a Estados Unidos. Durante la guerra de Vietnam (1963-1974) y durante la guerra de Irak (2003-2008), el Gobierno surcoreano respaldó a Estados Unidos con despliegue de tropas.

Sin embargo, tras la transición democrática, reportajes de investigación sobre la participación de soldados surcoreanos en la masacre de civiles vietnamitas han provocado una reflexión interna y un movimiento en favor de la paz, «미안해요 베트남» (Lo siento, Vietnam), entre el sector de las ONG progresistas. Por eso, ante la presión pública, el Gobierno surcoreano adoptó un papel no beligerante durante la guerra de Irak.

Ante la coerción de Estados Unidos, la sociedad civil surcoreana se ha opuesto rotundamente a la participación militar del país en Oriente Medio, y ha organizado numerosas protestas y campañas por la paz desde abril. En la actualidad, a pesar de la amenaza militar que suponen los programas de armas nucleares y misiles de Corea del Norte y de que el suministro de petróleo del país se vea gravemente afectado por el cierre del estrecho de Ormuz, diversas encuestas revelan que una ligera mayoría de los surcoreanos se sigue oponiendo al despliegue militar en Oriente Medio.

Dado que la administración de Lee ha afirmado que buscará el consenso público sobre esta decisión, la red antibélica seguirá trabajando para evitar que el país se vea arrastrado a la guerra de Irán. En esa ocasión, programaron una gran movilización para el 12 de septiembre.

Escrito (English) por Oiwan Lam
Traducido (Español) por Alonso Délano
Ver artículo original (English)