La ciudad donde hasta hoy permanecían unos 2.000 residentes, en la región de Jersón, se convierte en el epicentro de un acuerdo inédito entre Kiev y Moscú para la evacuación de una localidad tomada por Rusia desde 2022. Cientos de residentes que han estado expuestos por años al hambre y los peligros de la guerra emprenderán una nueva vida en Ucrania y Rusia, mientras la guerra continúa inalterable en el resto de los frentes.

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