No recuerda por qué quiso dedicarse a la moda, pero sí por qué sigue haciéndolo: la continuidad. Se cumplen 45 años desde que empezó a diseñar y 30 desde que se subió a una pasarela Cibeles por primera vez y, mano a mano con su hija María, ya está esbozando el siguiente capítulo.

Publicidad