Christa Pike, de 50 años, está programada para ser ejecutada este miércoles 30 de septiembre en el estado de Tennessee por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido en 1995. Sus abogados y organismos internacionales cuestionan la pena de muerte debido a los abusos que sufrió durante su infancia y a su estado de salud mental, mientras la madre de la víctima reclama que se cumpla la sentencia.

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