Luiz Inácio Lula da Silva va por un cuarto mandato luego de décadas protagonizando la política de Brasil. Nacido en la pobreza, curtido en el trabajo, formado en el sindicalismo, su capacidad de ponerse en los zapatos del elector lo ha impulsado una y otra vez. Sin un relevo de peso en su formación a la vista y con desafíos, como la inseguridad, la presión arancelaria de Trump o la economía, dirige uno de los últimos bastiones que resiste al avance de la extrema derecha en Latinoamérica.

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