El papa León XIV volvió a situar la migración en el centro de su agenda durante su visita apostólica a Francia. Tras reunirse con migrantes y refugiados, pidió a Europa avanzar en la integración de quienes llegan en busca de oportunidades y defendió vías seguras y legales, un trato digno para los extranjeros y la protección de los menores que migran solos. Sus palabras llegan en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias en varios países europeos.

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