Legisladores africanos promueven legislación anti-LGBTQ+ con el argumento de que protege «valores tradicionales africanos»
Originalmente publicado en Global Voices en Español

Imagen de Global Voices en Canva Pro.
Esta historia es parte de Undertones, el boletín y columna del Observatorio de Medios Cívico de Global Voices. Subscríbete a Undertones. Esta publicación también es parte de la serie Spotlight de Global Voices de junio de 2026, “Diversidad de Género“. Esta serie ofrece perspectiva sobre la diversidad de género y cómo se ve amenazada, protegida y preservada alrededor del mundo. Puedes apoyar este reportaje con una donación.
Entre el 3 y el 6 de junio de 2026, el Parlamento ghanés organizó la Cuarta Conferencia Interparlamentaria sobre la familia, soberanía y valores en Accra, Ghana, en la que los representantes y legisladores de 20 países se reunieron para defender valores tradicionales, reforzar la soberanía nacional y resistir lo que los participantes consideran presión ideológica externa. En años anteriores, las reuniones fueron en Uganda, organizadas por la Cámara de Representantes y el Parlamento de Uganda.
La conferencia tiene la misión de “eliminar toda forma de colonialismo moderno e imposición ideológica del continente”. En la reunión de 2025, la primera dama y ministra de Educación y Deportes de Uganda, Janet Kataaha Museveni, advirtió que “frecuentemente, la ayuda no se ofrece libremente”, y lo vinculó con lo que describe como condiciones que amenazan con redefinir las sociedad africanas según parámetros extranjeros, lo que erosiona los valores y soberanía de la región.
Según el Parlamento de Ghana, se alcanzó una meta importante en la convención de 2026, cuando el Fuero Africano para la Protección de la Familia, la Soberanía y los Valores Religiosos y Culturales se aprobó por unanimidad. Los legisladores que asistieron a la conferencia están ahora alentando a la Unión Africana a considerar y avalar el documento en la Asamblea de febrero de 2027.
Narrativa: La “ideología de género” es una imposición occidental que debe detenerse
El artículo 1 del borrados del Fuero Africano para la Protección de la Familia, la Soberanía y los Valores Religiosos y Culturales contiene definiciones de varios conceptos legales, sociales, morales y políticos importantes. En cuanto a la “ideología de género”, el fuero ofrece la siguiente definición:
‘Gender ideology’ refers to a set of beliefs and theories that separate the concept of gender from biological sex, asserting that a person’s gender identity is subjective and self-determined, and can exists on a spectrum and that a person can be male, female, neither, or somewhere in between. Gender ideology blurs distinctions between male and female, positioning gender as a social construct that can be fluid and changed rather than a fixed biological reality. Gender ideology forms the basis of an activist movement to redefine sex, gender and gender roles in ways that undermine African cultural and religious values and the African family itself. Moreover, gender ideology is most often advanced through international and regional policy instruments as well as through sex education or general youth initiatives both in and out of schools without parental or local consent. Gender ideology activists promote laws, regulations, policies, programs, educational curricula, medical services, and social frameworks that normalize multiple gender identities and expressions beyond the male/female distinction traditionally recognized by most African cultures, religions, and legal systems. In the context of children, adherence to gender ideology can lead to gender confusion and harmful medical interventions that can render children infertile for life. Such interventions include the administration of dangerous puberty blockers, toxic cross-sex hormones, breast removal, and genital-mutilating surgeries.
La «ideología de género» se refiere a un conjunto de creencias y teorías que separan el concepto de género del sexo biológico, sostiene que la identidad de género de una persona es subjetiva y autodeterminativa, puede existir en un espectro y que una persona puede ser hombre, mujer, ninguno o estar en un punto intermedio. La ideología de género diluye las distinciones entre hombre y mujer, ubica al género como una construcción social que puede ser fluida y alterada en lugar de una realidad biológica inalterable. La ideología de género forma las bases de un movimiento activista para redefinir sexo, género y los roles de género en formas que desvirtúan los valores culturales y religiosos africanos y la familia africana en si misma. Además, la ideología de género suele avanzar con instrumentos políticos internacionales y regionales, y también la educación sexual o iniciativas juveniles dentro y fuera de las escuelas sin el consentimiento parental ni local. Los activistas de la ideología de género fomentan leyes, regulaciones, políticas, programas, currículos educativos, servicios médicos y marcos sociales que normalicen múltiples identidades de género y expresiones más allá de la distinción hombre/mujer tradicionalmente reconocida en la mayoría de las culturas africanas, religiones y sistemas legales. En el contexto de los niños, adherirse a la ideología de género puede llevar a confusión con respecto a su género y a intervenciones médicas dañinas que pueden hacer que los niños sean infértiles de por vida. Tales intervenciones incluyen administrar bloqueadores de pubertad, hormonas del sexo opuesto tóxicas, extirpar pechos y cirugías de mutilación genital.
En varias secciones del fuero, la influencia extranjera se identifica como una grave amenaza para la preservación de los Valores Africanos Religiosos y Culturales. En el artículo 5, se argumenta incluso que los países africanos deberían evitar respaldar o implementar la ideología de género u otros conceptos externos derivados de los derechos de género y sexualidad que no son consistentes con los valores, tradiciones y la interpretación africana de los derechos humanos fundamentales de acuerdo con antiguos compromisos de los tratados en su forma original negociada.
La narrativa también se reivindica más allá del Fuero y la Conferencia Africana Interparlamentaria sobre Familia, Soberanía y Valores. En una publicación en Instagram, Africa Is Powerful, usuario que difunde “noticias africanas relevantes y en tendencia” en varias plataformas de redes sociales, celebra la reciente criminalización de la homosexualidad en Níger. La leyenda de la publicación elogia que el “nuevo Código Penal nigeriano persigue explícitamente las relaciones del mismo sexo y «actos antinaturales», mientras asegura que protege “valores tradicionales africanos y estructuras familiares contra ideologías extranjeras impuestas”.

Captura de pantalla de una publicación de Instagram de Africa is Powerful. Uso legítimo.
El contexto alrededor de la narrativa
El Fuero Africano para la Protección de la Familia, la Soberanía y los Valores Religiosos y Culturales ha recibido intensas críticas de defensores de derechos humanos.
La Iniciativa para el Litigio Estratégico en África (ISLA) publicó un informe que analiza cada artículo del fuero. Argumenta que, si se aprueba en su forma actual, el fuero podría significar un cambio regresivo en la ley africana sobre derechos humanos, lo que podría debilitar protecciones ya establecidas bajo instrumentos fundamentales como el Fuero Africano de Derechos Humanos y de las Personas, el Protocolo de Maputo y el Fuero Africano de los Derechos y Bienestar del Menor.
En la Cuarta Conferencia Interparlamentaria sobre familia, soberanía y valores, los representantes sudafricanos rechazaron el fuero, sostienen que no está de acuerdo con su Constitución. Mozambique también se abstuvo, mencionó problemas logísticos para su implementación.
La convención de 2026 se llevó a cabo una semana después de que el Parlamento de Ghana aprobó lo que se ha descrito como una de las leyes más restrictivas anti-LGBTQ+ de África. Si es promulgada, la ley haría que identificarse como lesbiana, gay, bisexual, transgénero o queer sea penado por hasta tres años de prisión y también criminalizaría el fomento de identidades LGBTQ+ y actividades relacionadas.
La Conferencia Interparlamentaria sobre familia, soberanía y valores anual, que comenzó en 2023, estaría vinculada a una organización con sede en Estados Unidos, Family Watch International, dirigida por Sharon Slater, que ha estado involucrada en la capacitación de políticos africanos sobre cómo hacer campaña contra los derechos LGBTQ+ y la educación sexual. La organización niega tener vínculo directo con la conferencia y asegura que las noticias sobre su trabajo son falsas. Aseguran que nunca han estado involucrados en promover regulaciones anti LGBTQ+. La copia del fuero a la que se hace referencia en este artículo proviene de la página web oficial de Family Watch. Family Watch International explica que trabaja en Uganda desde comienzos de la década de 2000 en programas, por ejemplo, para prevenir el VIH por abstinencia y cuidado de huérfanos, y luego se dedicó a oponerse a lo que denomina “educación sexual integral”, que asegura que es inapropiada y dañina para los menores. Henk Jan van Schothorst, del Consejo Internacional de Cristianos en Países Bajos, también sería uno de los grandes promotores de la conferencia y creador del fuero.
El fuero ha sido debatido y señalado en medios católicos internacionales, incluido The Catholic Herald, que presenta a África como un centro global creciente del catolicismo, caracterizado por una fuerte influencia eclesiástica y números en rápido crecimiento de creyentes y clérigo, aspecto muy positivo según el autor. El artículo señala que a muchos obispos africanos se les percibe de manera muy alineada con las enseñanzas tradicionales sobre el matrimonio y la sexualidad, postura que suele reflejarse en las reservas regionales hacia determinados marcos contemporáneos de derechos humanos.
Aquellos críticos de la afirmación sobre que la homosexualidad es “no es africana” argumentan que esta perspectiva aparece en parte por los efectos duraderos del trauma del colonialismo, así como la continua influencia de los sistemas de creencias judeo-cristianos. Aileen Waitaaga Kimuhu, escritora en Democracy in Africa, señala evidencia que sugiere que, antes de la colonización europea, muchas sociedades africanas precoloniales tenían un entendimiento más permisivo y fluido de la expresión sexual y la identidad de género.
Según Amnistía Internacional, en 2024, la actividad sexual consensuada entre personas del mismo sexo sigue seguía siendo ilegal en 31 países en África, a pesar de que entra en conflicto con los principios reconocidos de la Unión Africana y las normas internacionales de derechos humanos. Un informe de 2024 de la organización, que observó a 12 países en la región, dio cuenta de una escalada del sentir anti-LGBTQ+ y del uso de la ley como arma.
Algunas organizaciones informan de una nueva ola de leyes anti-LGBTQ+ en África, y solo alrededor de 20 no criminalizan relaciones del mismo sexo en la actualidad. Además de las últimas regulaciones en Níger y Ghana, a principios del 2026, el presidente de Senegal aprobó una ley más estricta anti-LGBTQ+ que aumenta las condenas a prisión.





