El triunfo demócrata en las elecciones de medio mandato en Estados Unidos ha provocado una mezcla de alivio y cautela en las capitales europeas. Si bien la nueva correlación de fuerzas en el Congreso debilita el margen de maniobra de la Casa Blanca para imponer una agresiva agenda arancelaria y frena la amenaza de un quiebre abrupto en la OTAN, Bruselas advierte que Donald Trump aún conserva amplios poderes ejecutivos en política exterior y comercio, mientras se abre una ventana para un mayor respaldo a Ucrania.

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