Continúan los trabajos en la zona cero del mayor accidente de trenes en años en España, que deja al menos 68 personas muertas y decenas de heridos. Las autoridades ya han interrogado al operario que regulaba el tráfico de la línea del Ave Madrid-Sevilla donde se produjo el siniestro, mientras la jueza a cargo del caso pide las cajas negras. Entretanto, numerosos países de América Latina y el resto del mundo envían sus condolencias y expresan su solidaridad a los españoles.

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