De «indígena» a obtener la ciudadanía: la historia de resistencia, transformación y derechos en Mozambique

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Originalmente publicado en Global Voices en Español

Grupo de mulheres tribais em trajes tradicionais ao ar livre

Fotografía de Speak Media Uganda. Utilizada con la licencia Pexels.

Durante el Imperio portugués, aproximadamente entre 1505 y 1975, la palabra “indígena” no fue solo una palabra descriptiva para la población africana de Mozambique. Fue una categoría legal que determinó derechos, obligaciones y posibilidades de vida. Para los africanos en Mozambique —incluidas comunidades como los ronga, los changan y otras en la región— la experiencia colonial se caracterizó por una profunda desigualdad ante el Estado. Ser africanos y haber nacido en Mozambique no implicaba que los trataran como ciudadanos con los mismos derechos que los europeos.

Una ciudadanía jerarquizada

El sistema colonial portugués estableció una distinción entre indígenas, asimilados y ciudadanos portugueses. La mayor parte de la población africana permaneció en la categoría “indígena”. El acceso a educación formal, empleo calificado, administración pública y otras oportunidades era mucho más limitado. El sistema educativo dejó al descubierto profundas desigualdades.

Mientras los hijos de los colonos han tenido acceso más fácil al sistema escolar formal. la población africana enfrentó un sistema educativo diferenciado que, en gran parte, los preparaba para posiciones subordinadas en la economía colonial. El colegio no era solamente un lugar de aprendizaje. También era un instrumento de la organización social.

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Trabajo, tributos y movilidad

En el campo la vida de los indígenas estuvo marcada por tributos, obligaciones laborales y necesidades de la economía colonial. En el sur de Mozambique, esta realidad jerárquica fue influenciada por su proximidad a Sudáfrica.

A lo largo de décadas, miles de hombres cruzaron la frontera para trabajar en las minas de Sudáfrica. Los ingresos enviados a sus familias se convirtieron en importante parte de la economía local para varias comunidades. La inmigración laboral no representó solamente una opción individual. Fue parte del sistema económico regional, en el que el trabajo sostiene a las familias mozambiqueñas y la economía minera de Sudáfrica.

Territorio y autoridad

La desigualdad colonial fue también evidente en la relación de la gente con el territorio. Las comunidades africanas tuvieron sus propias formas de organización territorial y autoridad, que estuvieron subordinadas al poder colonial.

El Estado colonial podía definir territorios, reconocer o reemplazar a las autoridades locales y reorganizan el uso de la tierra de acuerdo a los intereses de la administración colonial y la economía. Así, el colonialismo no solamente es controlar personas. También dominó el espacio donde las personas vivían y trabajaban.

1961: El fin de la categoría “indígena” en el papel

En 1961, Portugal formalmente abolió la condición de indígena. Fue una importante modificación legal. La distinción formal entre indígenas y no indígenas terminó, y los colonos residentes fueron considerados ciudadanos portugueses. Pero la igualdad ante la ley no produjo inmediatamente desigualdad social.

Décadas de exclusión de la educación, la desigualdad económica y la discriminación no desaparecerían simplemente porque la ley cambió. Para muchos africanos, su experiencia cotidiana continuó marcada por profundas desigualdades en poder y oportunidades. La palabra indígena desapareció de los documentos oficiales, pero las estructuras sociales construidas a su alrededor permanecieron.

1975: Transformados en ciudadanos en un Estado independiente

El cambio real llegó con la independencia de Mozambique el 25 de junio de 1975. Por primera vez, la población africana ya no estuvo más subordinada legalmente a un Estado colonial, y se convirtió en la la mayoría política de un Estado soberano. La nueva ley de nacionalidad buscó establecer quién era mozambiqueño y crear una comunidad nacional según la ciudadanía, no categorías coloniales.

Para quienes hasta ese momento eran los “indígenas”, este fue un importante cambio. Una persona a quien el Estado colonial clasificó como indígena después fue reconocida como mozambiqueña. No fue solamente un cambio de nombre. Fue un cambio de soberanía.

La libertad política no eliminó la desigualdad

La independencia no borró las consecuencias económicas y sociales del colonialismo. Mozambique heredó una población mayormente rural con bajos niveles de escolaridad y gran escasez de trabajadores técnicos. El nuevo Estado quedó con una economía profundamente dependiente de estructuras heredadas del periodo colonial.

Quienes antes habían sido “indígenas” obtuvieron una nueva situación política y legal, pero en muchos casos continuaron viviendo en condiciones económicas muy difíciles. Se logró la ciudadanía, pero no la igualdad económica.

De “Indígenas” a mozambiqueños

La historia de la población indígena de Mozambique puede verse como un largo camino, a través de tres fases importantes. Primero, subordinación colonial de la mayoría africana que gobernó a través de una categoría legal que limitó sus derechos. Después, la igualdad formal vino en 1961, que abolió la clasificación de “indígena,”, pero no eliminó las estructuras sociales heredadas. Finalmente, llegó la independencia en 1975, cuando las personas se convirtieron en políticamente soberanas en su propio país.

Sin embargo, quedó una interrogante. Mientras la independencia transformó a las personas indígenas en ciudadanos iguales ante la ley, ¿hasta qué punto se destruyeron las desigualdades creadas bajo el Imperio ya destruido? Esta interrogante fue relevante porque muchas de las diferencias en acceso a la educación, bienestar, territorio, y oportunidades no aparecieron después de la independencia. Tienen raíces más antiguas.

La ciudadanía como un logro

La historia de los indígenas no solo debe tomarse como una historia de sufrimiento colonial. Esta es una historia de resistencia, adaptación y transformación. Las comunidades africanas preservaron las lenguas culturas, formas de organización familiar, prácticas religiosas y sistemas de solidaridad a pesar de los intentos coloniales por reorganizar la sociedad. Y cuando llegó la independencia, fueron esos mismos pueblos los que constituyeron el corazón de la nueva ciudadanía de Mozambique.

La palabra indígena pertenece ahora sobre todo a la historia. «Mozambiqueño» es una palabra que surgió de la nueva soberanía. Pero entender el significado de esta ciudadanía requiere recordar el camino que recorrieron: la época en que la mayoría de habitantes de Mozambique vivieron en su propia tierra sin tener los mismos derechos que quienes rigieron el territorio. La independencia no creó la historia de los mozambiqueños, pero finalmente les dio un Estado propio.

Escrito (Português) por Tirso Sitoe
Traducido (English) por Tirso Sitoe
Traducido (Español) por Lyana Apuy
Ver artículo original (Português)