Los pequeños negocios, responsables de generar cerca de la mitad de los empleos en Estados Unidos, enfrentan crecientes dificultades por el aumento de costos asociado a la inflación y al impacto de los aranceles. Muchos empresarios afirman que los márgenes de ganancia se han reducido y que la incertidumbre económica complica sus planes de inversión y contratación. Mientras algunos prefieren no pronunciarse públicamente por temor a posibles represalias políticas o comerciales, analistas señalan que el malestar entre los pequeños empresarios podría tener un impacto en las urnas.

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