Durante años, Doral fue conocida como “Doralzuela”, un enclave de la comunidad venezolana en el sur de Florida. Hoy, el movimiento en sus calles y comercios parece haber perdido intensidad. Residentes y comerciantes vinculan este cambio con el aumento de los operativos migratorios y la presencia de agentes federales, en medio de un clima de incertidumbre que trasciende los hogares y los negocios y se instala en el debate político. Reportaje de Antoni Belchi para France 24.

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