La imagen de Maricarmen Abascal, una jubilada de 87 años y un 50% de discapacidad, siendo desalojada por la Policía esta semana de su domicilio de Madrid, donde vivió por más de siete décadas, ha tocado una fibra sensible en la sociedad española que, con todas sus diferencias, encuentra consenso en denunciar la crisis por la falta de acceso a la vivienda. Informa nuestra corresponsal Marina Colorado.

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