Los jóvenes nigerianos siguen teniendo obstáculos estructurales y financieros para postular y ganar elecciones

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Originalmente publicado en Global Voices en Español

Nigerian youth

Sección de jóvenes delegados de la Conferencia de Democracia Juvenil de África Occidental, Dakar, Senegal. 8 al 10 de septiembre de 2026. Foto de Legis360. Usada con autorización.

Este artículo es parte de la serie Spotlight de Global Voices de septiembre 2026, «Protesta en Democracia«. Esta serie busca explorar las distintas formas de protestas, las tácticas que usan los Estados para deslegitimarlas y reprimirlas, y la compleja relación entre la protesta y la democracia. Puedes apoyar esta cobertura con una donación.

En 2018, los jóvenes nigerianos ganaron una batalla que había tomado años organizar. La campaña Demasiado joven para postular ayudó a presionar una reforma constitucional que reduce los límites de edad para varios cargos por elección. Ocho años después, la victoria legal ha facilitado la política para los jóvenes. La nominación de los partidos y los formularios de expresión de interés pueden costar hasta cien millones de nairas (75,000 dólares). Meses antes, un estado nigeriano fijó la cuota de nominación para una presidencia de Gobierno local en 30 millones de nairas (22,000 dólares), más que las ganancias oficiales del puesto en cuatro años de mandato.

En el límite superior legal, los gastos de la campaña electoral la más alta de todos los tiempos en Nigeria. En febrero de 2026, el presidente Bola Tinubu aprobó el proyecto de electoral 2026, lo que duplicó el límite de gastos presidenciales de 5000 millones de nairas a 10,000 millones de nairas (de 3750 a 7500 millones dólares) y elevó el límite para el Gobierno de mil millones de nairas a 3000 millones de nairas (de 750,000 a 2200 millones de dólares). No son números pequeños para un candidato joven.

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La brecha entre que permitir postular y poder postular se trató en una sala de conferencias en Dakar entre el 8 y el 10 de septiembre. La Conferencia de Democracia Juvenil de África Occidental, organizada por la Comisión de ECOWAS/CEDEAO y Legis360, reunió a delegados de 12 países para debatir es las barreras para la participación política de los jóvenes en la región.

Nelson Asusiya, joven parlamentario de Ghana, describió a una generación a quien se le dijo que esperara mientras los partidos políticos los usaban cuando eran niños para los afiches para partidos políticos y movimientos cívicos, pero nunca les han dado poder real.

Sin embargo, a quienes se pide que espere es la mayoría. Los jóvenes conforman hasta el 70% de la población del país, según el comunicado de la conferencia.

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Nelson Asusiya, delegado de Ghana, en la Conferencia de Democracia Juvenil de África Occidental, Dakar, Senegal, entre el 8 y el 10 de septiembre de 2026. Foto de Legis360. Usada con autorización.

Barreras a la participación juvenil en la política de África occidental

En toda África occidental, los jóvenes están ausentes de los entes que toman decisiones pese a su peso demográfico. Los partidos políticos siguen siendo importantes guardianes que controlan quién postula, cómo se selecciona a los candidatos y, en muchos casos, las redes y recursos de quién pueden llevarlos a través de las elecciones.

La campaña Demasiado joven para postular en Nigeria mostró lo que puede lograr la presión organizada. Y también expuso que cambiar las reglas no es lo mismo que cambiar quién puede pagar para usar esas reglas.

Cynthia Mbamalu, directora de programas de Yiaga África, que dirigió la campaña, dijo en la conferencia que mientras la reforma redujo la barrera legal, el espacio político siguió más abierto en el papel que en la práctica, y los jóvenes aspirantes aún tienen barreras estructurales y financieras para postular y ganar.

Ezenwa Nwagwu, líder de la sociedad civil nigeriana, dijo que el resultado es una contradicción: los jóvenes tienen edad para votar y para protestar, pero con mucha frecuencia les dicen que necesitan experiencia antes de que puedan ejercer un cargo político. También rechazó la idea de que los jóvenes africanos son impacientes y que se alejan de la democracia. Dijo que la democracia no se mide por sus “dividendos” de carreteras, hospitales y empleos, sino por la libertad de cuestionar al poder.

Protestas en África occidental

En toda África occidental, desde hace tiempo la protesta ha sido una de las maneras en que los ciudadanos han enfrentado el poder político. En 2012, el movimiento Y’en a Marre de Senegal convocó a los jóvenes contra el mal gobierno y la postulación del presidente Abdoulaye Wade para un tercer mandato. En Burkina Faso, Le Balai Citoyen (La escoba cívica) atrajo a ciudadanos jóvenes urbanos en oposición al intento de Blaise Compaoré de cambiar los límites de los mandatos presidenciales. Estos movimientos mostraron cómo la política callejera puede volver cuestiones constitucionales en asuntos que la gente puede ver y sentir en la vida cotidiana.

Pero la protesta también fue contenida con represión y aumentó la desconfianza en las instituciones formales, como mostraron las protestas #EndSARS en Nigeria.

Se estima que hubo 577 protestas en África occidental solo en 2020, según un estudio de 2025 de movimientos sociales en África. La frecuencia de esos puntos de movilización señala una región en la que los ciudadanos, particularmente los jóvenes, exigen reiteradamente tener más participación en cómo se les gobierna.

Pero las instituciones políticas de la región están bajo presión. El 29 de enero de 2025, Burkina Faso, Mali y Níger se retiraron formalmente de ECOWAS/CEDEAO, el bloque regional que organizó la conferencia de Dakar. Los tres países, todos con gobierno militar, formaron la Alianza de Estados del Sahel y establecieron una confederación en 2024, lo que profundiza la ruptura política que ha reconfigurado el orden regional de África occidental.

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Doctor Babatunde Afolabi, director de asuntos políticos, habla en la clausura de la Conferencia de Democracia Juvenil de África Occidental, Dakar, Senegal, entre el 8 y el 10 de septiembre de 2026. Foto de Legis360. Usada con autorización.

Para muchos jóvenes africanos occidentales, el retiro significa que millones de jóvenes de Burkina Faso, Mali y Níger viven ahora fuera del bloque regional que convocó la conferencia de Dakar. Pero muchos de la relevancia que tienen para ellos temas que se trataron ahí, como participación política, gobernanza democrática e inclusión juvenil.

En diálogo con Global Voices en Dakar, Babatunde Afolabi, director de asuntos políticos de la Comisión de ECOWAS/CEDEAO, dijo que las negociaciones con los Estados del Sahel avanzan cautamente, y dijo:

One of the benchmarks for measuring progress is the ability of the parties to engage. We’ve already started on that trajectory. It’s still early days.

Uno de los indicadores para medir el progreso es la capacidad de las partes para dialogar. Ya hemos iniciado ese camino. Aún estamos en las primeras etapas.

En una reunión en julio en Freetown, Sierra Leona, pidió que las conversaciones se expandieran a la paz y la seguridad, porque “seguimos siendo el mismo pueblo. Aunque los países de la Alianza de Estados del Sahel se han ido, tenemos mucho en común”.

Pero para la medida más concreta que ofreció faltaba un año.

“En un año desde hoy», dijo Afolabi, quiere que la Red de Observadores de los Jóvenes de África Occidental (WAYON), el principal resultado de la conferencia, esté establecida, funcionando y asociada con ECOWAS/CEDEAO. “Esa sería una buena medida de progreso”, dijo.

Quienes hacen campaña en Nigeria demostraron en 2018 que los jóvenes pueden reescribir las reglas. La prueba más dura, en Dakar y más allá, es si alguien reescribirá el precio.

Por ahora, pasar una puerta puede costar hasta cien millones de nairas (75,000 dólares).