“Brasil no acepta ser el patio trasero de nadie”. Con estas palabras, Luiz Inácio Lula da Silva celebró en São Paulo su victoria electoral, que debe concretarse el 5 de enero en un inédito cuarto mandato. Es toda una declaración de intenciones de un mandatario que lleva meses defendiendo la soberanía del gigante latinoamericano de las embestidas de Donald Trump y, más recientemente, de una afectación de Meta y de las ‘big tech’ a su campaña electoral.
Brasil, Trump y la IA: cómo la victoria de Lula plantea un límite para EE. UU. en Latinoamérica
“Brasil no acepta ser el patio trasero de nadie”. Con estas palabras, Luiz Inácio Lula da Silva celebró en São Paulo su victoria electoral, que debe concretarse el 5 de enero en un inédito cuarto mandato. Es toda una declaración de intenciones de un mandatario que lleva meses defendiendo la soberanía del gigante latinoamericano de las embestidas de Donald Trump y, más recientemente, de una afectación de Meta y de las ‘big tech’ a su campaña electoral.

Publicidad



