La oposición israelí se atasca tras su victoria electoral
Las negociaciones para formar Gobierno marchan paralelas a las señales de preparativos de un nuevo ataque de Netanyahu y Trump a Irán
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Las negociaciones para formar Gobierno marchan paralelas a las señales de preparativos de un nuevo ataque de Netanyahu y Trump a Irán
En esta edición de Una Semana en El Mundo nos preguntamos por qué el partido de Benjamin Netanyahu ha sido el más votado en las elecciones israelíes, a pesar de quedarse lejos de la mayoría necesaria para gobernar. La oposición también necesita apoyos y podría recurrir a los partidos que representan a los ciudadanos palestinos de Israel, que han logrado una representación récord en la Knesset. Sin embargo, sus dirigentes se resisten a pactar. ¿Qué pesa más: el rechazo a Netanyahu o las barreras ideológicas y el racismo contra los palestinos?
En esta edición de Una Semana en El Mundo nos preguntamos por qué el partido de Benjamin Netanyahu ha sido el más votado en las elecciones de esta semana en Israel, a pesar de quedarse lejos de la mayoría que necesita obtener en el Parlamento para gobernar. De hecho, también nos cuestionamos por qué exactamente la llamada oposición sionista es reticente a conseguir esta mayoría necesaria para desbancar a Netanyahu, pactando con las fuerzas palestinas, que han conseguido una representación récord en la Knesset.
Tras una participación récord en las elecciones en Israel, el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu logró el mayor número de escaños, 53 de 120, pero no consiguió los suficientes para formar gobierno. La oposición, liderada por Gadi Eisenkot, logró 48 escaños, pero al quedar por debajo de los 61 necesarios para lograr la mayoría absoluta, por lo que, al igual que el oficialismo, deben considerar los diferentes escenarios, que incluyen buscar alianzas con los partidos árabes.
La Comisión Electoral Central (CEC) de Israel publicó en la madrugada del viernes 30 de octubre los resultados definitivos de las elecciones legislativas del 27, que dan la victoria al partido Likud, del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con 27 escaños y 53 asientos para su coalición. Sin embargo, esto no es suficiente para que pueda formar gobierno. Informe de nuestra corresponsal, Janira Gómez Muñoz.
El primer ministro agita la teoría de una presunto interferencia extranjera en favor del voto árabe-israelí
El presidente del Comité Electoral de Israel solicitó una investigación a los servicios de inteligencia para determinar posibles intervenciones extranjeras a favor de los partidos árabes durante las elecciones parlamentarias del pasado 27 de octubre. Las acusaciones, que apuntan principalmente a actores externos como Qatar, fueron rechazadas con contundencia. Estas denuncias provienen de diversos sectores del espectro político israelí, incluyendo al primer ministro, Benjamin Netanyahu, y a la oposición, lo que refleja una creciente tensión en torno a la influencia externa en los comicios.
La Comisión Central Electoral de Israel continúa escrutando los votos de militares, diplomáticos y personas hospitalizadas que no pueden votar en sus lugares habituales, conocidos como "votos por doble sobre". Estos votos podrían definir este año hasta 13 escaños en la Knéset. Hasta el momento, ni el partido del primer ministro Benjamin Netanyahu ni el de su opositor, Gadi Eisenkot, han logrado una mayoría absoluta, por lo que los partidos árabes podrían desempeñar un papel clave en la formación de un nuevo Gobierno.
El campamento de Benjamin Netanyahu aumentó sus ataques contra los partidos árabes israelíes el jueves, en el camino para obtener un alto número de escaños en el Knesset después de las elecciones parlamentarias del martes. Los acusa de haber recibido fondos del extranjero. El Presidente Isaac Herzog le pidió que no estigmatizara todo el voto árabe israelí.
El jueves, la Comisión Central Electoral de Israel instó al jefe del Shin Bet a investigar denuncias de injerencia extranjera en las elecciones, incluida una presunta financiación vinculada a Qatar. Con más del 90% de los votos escrutados, el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu ha obtenido 53 escaños, mientras que la oposición cuenta con 67: 48 para el bloque de Gadi Eisenkot y 19 para los partidos de mayoría árabe. Siga nuestra web en directo para conocer las últimas novedades.
El primer ministro israelí exige a los partidos judíos no pactar con los árabes por las sospechas de interferencia catarí. La oposición no ve base para cuestionar los comicios e intuye una estratagema
El Likud da la vuelta a los sondeos y logra una nueva victoria tras explotar el temor de la mayoría israelí a un Irán nuclear y el racismo hacia los árabes
Con más del 90% de las votaciones en blanco, el bloque de Benjamin Netanyahu permaneció en 53 escaños el jueves y la oposición fue de 67, frente a 49 para el bloque de oposición principal liderado por Gadi Eisenkot y 19 para los partidos árabes de mayoría. La Comisión Electoral Central comenzó por la noche para despojar los votos por correspondencia. Sigamos nuestro liderazgo en la legislación israelí.
Los israelíes amanecieron divididos tras las elecciones legislativas. Los resultados preliminares sitúan al bloque de Benjamin Netanyahu como la fuerza más votada, aunque sin una mayoría clara para formar gobierno. Mientras algunos ciudadanos celebran el resultado y esperan estabilidad política, otros expresan su rechazo a un nuevo mandato del primer ministro. En Cisjordania ocupada, muchos palestinos afirman que desean la salida de Netanyahu, pero dudan de que haya cambios sustanciales, al considerar que los principales partidos mantienen posturas similares sobre el conflicto.
El escrutinio, ya avanzado, no da la mayoría ni al bloque favorable al primer ministro ni a la oposición judía. Los partidos árabes se convierten en interlocutores indispensables, pero el Ejecutivo los acusa de fraude electoral
A falta de que se complete el recuento definitivo, los ciudadanos palestinos de Israel se encaminan a obtener un número récord de escaños en el Parlamento, erigiéndose como una fuerza decisiva para la formación de un gobierno. Mientras esos partidos se han mostrado dispuestos a colaborar para desbancar a Benjamin Netanyahu, los líderes de la oposición judía enfrentan el dilema de acceder a una cooperación que, en campaña, prometieron no llevar a cabo.
En Israel, las sorpresas sólo comienzan con la noche de las elecciones: todavía están contando boletas en un voto que contó con la mayor participación en décadas, la incursión histórica de los partidos árabes, el peor resultado de Benjamin Netanyahu desde 1999 y, sin embargo, el primer ministro más antiguo de Israel todavía tiene un camino para mantenerse en el poder. Mientras esperamos el maquillaje definitivo del próximo parlamento, nuestro panel rompe las calculadoras y las tablas de tartas: ¿en qué escenario sobrevive Netanyahu? ¿Es el problema con el líder de derecha Likud o sus políticas?
El partido Likud, del primer ministro Benjamin Netanyahu, encabeza actualmente los sondeos en las elecciones parlamentarias en Israel con un 20,8% de los votos, mientras que su principal rival, el partido Yashar de Eisenkot, obtiene un 16,1%. Sin embargo, ninguno de los partidos de coalición alcanzaría los 61 escaños necesarios para obtener la mayoría. Informe de nuestra corresponsal, Janira Gómez Muñoz.
Las elecciones parlamentarias en Israel dejan un escenario sin mayorías claras y abrieron una nueva etapa de negociaciones políticas. Los sondeos a boca de urna apuntan a que ni el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu ni la oposición encabezada por el general retirado Gadi Eisenkot alcanzarían los 61 escaños necesarios para gobernar. En El Debate de France 24 analizamos cómo se configurarán las alianzas y qué papel podrían desempeñar los partidos árabes en la formación del próximo gobierno.
Tras un bloqueo electoral en el que ni el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ni su rival, Gadi Eisenkot, lograron una mayoría para sus respectivos bloques, Netanyahu ha prometido formar un nuevo gobierno, afirmando que ningún líder debería gobernar con el respaldo de los árabes israelíes, cuyos partidos obtuvieron importantes avances. El líder opositor de extrema izquierda, Yousef Jabareen, respondió abogando por una "auténtica asociación judeo-árabe" para desbancar a Netanyahu. Siga nuestra web en directo para conocer las últimas novedades.