Los restos de plantas microscópicas revelan cómo los ancestros GunaiKurnai utilizaron la Cueva de Cloggs para prácticas rituales durante miles de años. La gente recogió deliberadamente hierbas enteras, las llevó a la cueva oscura, y las quemó en capas finas, dejando rastros que pueden durar 25.000 años. Una piedra de pie erigida hace unos 2.000 años y otros objetos rituales fortalecen la evidencia de que la cueva era un sitio espiritual de larga vida.

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