Según el Banco Central, España tiene un déficit habitacional de 750.000 viviendas, que podría seguir creciendo, mientras se construyen unas 120.000 residencias al año, apenas una sexta parte de lo que se construía antes de la crisis financiera de 2008. Los manifestantes exigen medidas al Gobierno de Pedro Sánchez que impidan casos como el desalojo de Maricarmen Abascal, de 87 años, del piso que ocupaba hacía más de 70 años.

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