La primera vuelta de las elecciones presidenciales se celebró este domingo en Brasil, en unos comicios en los que la inteligencia artificial desempeñó un papel cada vez más importante: un avatar del expresidente Jair Bolsonaro para apoyar la candidatura de su hijo, un clon de una gobernadora para solicitar donaciones a sus votantes y jingles de campaña creados por unos pocos reales. La desinformación se convirtió así en uno de los principales desafíos de estas elecciones.

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