Tras perder las elecciones presidenciales y huir a EE. UU., Flávio Bolsonaro se autoproclamó "presidente electo de Brasil" -luego se retractó y cambió el título a "líder"-. Su derrota frente a Luiz Inácio Lula da Silva supone un golpe para la reputación de la familia Bolsonaro, ya mancillada por las investigaciones judiciales. Pero eso no significa necesariamente que el bolsonarismo haya perdido su poder en la esfera política de la potencia suramericana.

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