El Gobierno francés anunció un amplio dispositivo de seguridad para las manifestaciones previstas el sábado 24 de octubre, con el despliegue de militares para apoyar a la Policía y una revisión de las estrategias de intervención tras las protestas, saqueos e incendios registrados durante el último fin de semana. El primer ministro, Sébastien Lecornu, reconoció fallos en la respuesta de las autoridades y fijó como prioridad el restablecimiento del orden público.

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