El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que, tras una llamada con su homólogo ruso Vladímir Putin, Moscú suministrará inicialmente cientos de miles de toneladas de diésel, con entregas adicionales en los próximos meses. El anuncio marca un giro en la política de Washington hacia el Kremlin, mientras los analistas cuestionan el impacto de la medida sobre los precios y advierten que los volúmenes y los plazos serían insuficientes para aliviar rápidamente los costos.

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