España está de luto tras el choque entre dos trenes de alta velocidad en Urda, en la provincia de Toledo, una tragedia que ha causado decenas de muertos y ha reabierto el debate sobre la seguridad y el mantenimiento de la red ferroviaria. Mientras continúa la investigación para esclarecer las causas del accidente, crecen las preguntas sobre posibles fallos técnicos y las responsabilidades políticas. El siniestro irrumpe además en la precampaña de las elecciones previstas para el 29 de noviembre y obliga al Gobierno y a la oposición a afrontar un debate marcado por el duelo, la exigencia de exp

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