Tras su derrota electoral, el senador huyó a Estados Unidos con su familia

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Originalmente publicado en Global Voices en Español

portrait of Flavio Bolsonaro

Imagen de Global Voices con Canva Pro. Foto del Senado brasileño. Uso legítimo.

Cuarenta y ocho horas después de perder la segunda vuelta electoral en Brasil ante el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el senador representante de Rpio de Janeiro Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, huyó a Estados Unidos, donde vive su hermano Eduardo, también excongresista, desde febrero de 2025. En Estados Unidos, Flávio sigue impugnando los resultados de las elecciones que perdió por 4.4 millones de votos, resultados de los que dan fe el Tribunal Superior Electoral, la Organización de Estados Americanos y otros Gobiernos de derecha de la región.

A su llegada, Flávio publicó una carta en la que se proclamaba como “verdadero presidente de Brasil” y “presidente electo de Brasil”. Después de 22 minutos —y de un pedido del Departamento de Estado de Estados Unidos— se retractó y dijo ser el “líder de Brasil”.

El presidente estadounidense Donald Trump dijo que las elecciones de Brasil “parecían arregladas”, pero que “no se involucraría”. Sin embargo, The New York Times informó que a Flávio lo ayudaron asistentes de Trump. “El avión [en el que viajé] lo organizó un funcionario de la Casa Blanca”, afirmó el diario.

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La narrativa de Flávio es que fue perseguido por el sistema judicial brasileño y el gobierno de Lula como líder de oposición, pues la Corte Suprema ordenó confiscar sus pasaportes —también tiene nacionalidad italiana— después de que se anunció su derrota.

El juez Alexandre de Moraes, considerado como adversario de la familia Bolsonaro y también bajo sospecha por tener vínculos con el mismo banquero caído en desgracia relacionado con Flavio, emitió la orden en respuesta a una solicitud de la Policía Federal que consideraba a Flávio un gran riesgo. En Brasil, no se puede investigar a un presidente por presuntos delitos cometidos antes de ejercer el cargo, lo que significa que una vez electo, todas las investigaciones pendientes referidas a Flávio hubieran sido suspendidas. Es también la primera vez en 24 años que Flávio no tendrá un escaño que garantice su inmunidad parlamentaria.

Según la Policía Federal brasileña, tres elementos indicaban un riesgo de fuga en el caso de Flávio: el 23 de octubre, en una entrevista que su hermano Eduardo dio a un podcast en Estados Unidos en la que defendía la idea de que Flávio saliera del país, su considerable poder económico y bien establecidas estructuras en el extranjero que lo ayudarían en una larga estadía.

Al día siguiente de la elección, tras visitar a su padre, que está con arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado, Flávio grabó un video en el que se quejaba de la medida, alegó que “nunca pensó en salir del país” y prometió quedarse y responder a las investigaciones. Aparentemente, cambió de idea de la noche a la mañana a tiempo para un nuevo plan.

Desde hace tiempo, investigaciones y sospechas de corrupción  rodean su nombre. En 2020, Sergio Moro, el juez que condeno a Lula, renunció como ministro de Justicia de Bolsonaro, y acusó al presidente de tratar de intervenir con la Policía Federal para proteger a Flávio en una investigación de malversación y lavado de dinero. En una reunión de gabinete, el entonces presidente Bolsonaro gritó a sus ministros: “No voy a esperar hasta que se carguen a toda mi familia”, y dijo que despediría a quien se pusiera en su camino.

En su campaña electoral, los secretos de Flávio quedaron expuestos en historias publicadas en la prensa brasileña. Global Voices reúne las principales. Actualmente, Flávio tiene tres investigaciones en la Corte Suprema.

Rachadinha

Este es el caso que llevó a Jair Bolsonaro a presuntamente interferir con la Policía Federal en 2020. Flávio fue imputado por la fiscalía de Río por malversación, lavado de dinero y organización criminal. Después, el caso quedó suspendido. Rachadinha (división) es un sistema de soborno salarial en el que un político contrata a alguien para un puesto y luego reclama parte del salario.

En 2018, después de la elección de Bolsonaro, una denuncia del Consejo de Control de Actividades Financieras señaló movimientos financieros atípicos en la cuenta del asesor de Flávio, Fabricio Queiroz, viejo amigo de su padre. Queiroz, a quien grabaron cuando pagaba la cuota escolar de las hijas de Flávio con dinero en efectivo, fue identificado como el operador. Para la fiscalía, según el medio UOL, el sistema se usaba para cubrir los gastos personales de Flávio y aumentar su patrimonio.

También había sospechas de que la tienda de chocolate de una franquicia, propiedad de Flávio, se usaba para lavar dinero. La investigación encontró 1512 depósitos en efectivo en reiteradas cantidades entre marzo de 2015 y diciembre de 2018 en el establecimiento.

En un audio encontrado por la Policía en 2024 se registra al entonces presidente Jair Bolsonaro, los abogados de Flávio y Alexandre Ramagem, exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia, actualmente fugitivo que vive en Estados Unidos, presuntamente debatiendo un plan para liberar a Flávio de las investigaciones a través de los trabajadores del Servicio Tributario Federal.

‘Dark Horse’ y Vorcaro

El 13 de mayo de 2026, The Intercept Brasil publicó un artículo y un audio que muestra la película “Dark Horse”, película biográfica sobre Jair Bolsonaro, con Jim Caviezel, que podría haber sido financiada por el banquero Daniel Vorcaro, caído en desgracia. Antes de la publicación del artículo, un reportero de ese medio le preguntó a Flávio sobre el caso. El senador rio y desestimó la pregunta: “¡Eso es mentira! ¿De dónde sacó eso?”.

Vorcaro está en el medio de uno de los mayores escándalos del país, que involucra a políticos, miembros de la Corte Suprema y otros jueces y celebridades, a través de su banco, Master, cuya licencia fue aprobada durante el gobierno de Jair Bolsonaro. Se investiga a Vorcaro por un fraude que causó pérdidas de 47,000 millones de reales (cerca 8700 millones) para el Fondo de Garantía Crediticia, que respalda el sistema bancario de Brasil.

Los mensajes publicados en The Intercept muestran a Flávio negociando con Vorcaro en WhatsApp. Flávio pidió 134 millones de reales (24.9 millones de dólares) y recibió al menos 61 millones de reales (11.17 millones de dólares). En uno de los últimos mensajes, antes del arresto de Vorcaro cuando trataba de huir del país, Flávio le dice: “Hermano, estoy y siempre estaré contigo; no hay medias palabras entre nosotros”, informó TIB.

Como no ha podido negar su vínculo, Flávio ha repetido que el dinero que negoció con Vorcaro era “dinero privado para una película privada”.

Esa es una de las investigaciones a Flávio en el Supremo Tribunal Federal, por la operación de financiamiento del dinero. A pesar de que la película se filmó en Brasil, Vorcaro envió el dinero a un fondo en Estados Unidos (Havengate), gestionado por un amigo de Eduardo Bolsonaro. El destino final del dinero aún no se ha confirmado.

Willer Thomaz, un amigo 

Hay otra investigación a Flávio por lavado de dinero y evasión, junto con su amigo Willer Tomaz, abogado brasileño que también está ahora en Estados Unidos. Tomaz está bajo investigación por lavado de dinero a través de empresas de apuestas y participación en otro escándalo, un fraude al fondo nacional de pensiones.

Documentos a los que han tenido acceso los medios brasileños mostraron que solo Tomaz movió 5000 millones de reales (cerca de 930 millones de dólares) en sitios de apuestas y cobró 200 millones de reales (37.2 millones de dólares).

Cuando la revista Piauí reveló que Flávio había viajado en el avión de Vorcaro con su familia, la primera reacción del senador fue decir que “afortunadamente era de Willer”. Su amigo reveló el plan de cuotas del avión a la empresa de Vorcaro. Tomaz negó haberse reunido con el banquero.

En octubre, el diario O Globo publicó que Flávio estaba registrado como “usuario principal” de una cuenta en el extranjero con el nombre de una empresa administrada por Tomaz y registrada en las islas Madeira, Portugal. Esa situación le dio “significativo acceso operativo», según la Policía Federal. La revista Piauí también dice que el senador pudo haber sido socio indirecto de una empresa de apuestas de São Paulo, pero controlada por otra empresa en Madeira, también vinculada a Tomaz. Flávio lo niega.

El diario Folha de S. Paulo dice que la relación entre Flávio y Tomaz empezó en 2019. Durante la comisión investigadora parlamentaria del COVID-19 en el Congreso Nacional, dos años después, el senador defendió a Tomaz, lo llamó «amigo». Siempre han negado ser socios, dicen que solo son amigos.

La muerte de Ana Clara y las milicias 

La mañana del 2 de febrero de 2021, a Ana Clara Machado, de cinco años, le dispararon y mataron cuando jugaba en la entrada de su casa en Río de Janeiro. La Policía Militar negó toda confrontación o la presencia de narcos en la zona donde era su operativo. Después, la Policía Civil identificó al policía Bruno Delaroli como quien disparó, y lo arrestaron. En marzo de 2026, el sitio web ICL Notícias informó que Flávio Bolsonaro trabajaba en el equipo de defensa del policía en los juzgados superiores, en intento de evitar un juicio con jurado. De otro lado, el medio UOL reveló que trabajó sin cobrar. Lula cuestionó al senador sobre sus motivos durante un debate en TV Globo.

También según ICL, no es el único caso en el que Flávio defendió a los policías acusados de matar. Folha de S. Paulo dice que su carrera como abogado defensor ganó impulso después de que lo eligieron como senador.

Durante su vida política, Flávio ha tenido una larga historia de vínculos con policías identificados como miembros de las llamadas milicias, grupos paramilitares formado mayormente por policías activos y retirados, que actúan como justicieros y ejercen actividades de crimen organizado en territorios dominados. Cuando era diputado estatal en Río, Flávio dio empleo en su oficina a su madre y esposa de Adriano da Nobrega, policía exmilitar vinculado con una milicia conocida como Oficina del Crimen, cuyas principales actividades eran ejecutar muertes ordenadas. También envió dinero parlamentario a una ONG conectada con otro policía involucrado en el asesinato de la concejala de Río Marielle Franco. Según la revista Piauí, el miliciano conocido como Peixe (pez) se refería a Flávio como “nuestro senador”.

ICL News dice que Naciones Unidas examinará los vínculos de Flávio con las milicias al investigar el caso de Ana Clara.