La reunión que el mandatario de EE. UU., Donald Trump, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, mantendrán este martes 22 de septiembre en Nueva York condensa uno de los giros más abruptos de la política estadounidense hacia Caracas: solo meses después de la captura de Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos, Washington ha pasado de la confrontación con el país latinoamericano a una relación de cooperación que tiene en el petróleo uno de sus principales ejes, mientras la Administración de Rodríguez busca reconocimiento internacional.

Publicidad