La muerte de Ricardo Andrés Martínez reabrió una herida que Colombia no ha podido olvidar. El joven de 18 años fue asesinado durante un operativo de la Policía antinarcóticos y fue presentado por las autoridades y anunciado por el presidente Abelardo de la Espriella como el hijo de un cabecilla, pero su familia salió a desmentir la versión oficial, asegurando que no tenía ningún vínculo con grupos delincuenciales, y exigió justicia por parte del Gobierno. Amplía la información nuestra periodista Éel María Angulo.

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