El análisis de 1819 publicaciones reveló que usuarios de extrema derecha intentaron manipular a Grok, la herramienta de IA de X
Originalmente publicado en Global Voices en Español

Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Arte de Méuri Elle/Aos Fatos, usada con autorización.
Este artículo se publicó originalmente en el sitio web de la agencia de verificación de datos Aos Fatos, el 30 de septiembre de 2026. Es parte de la iniciativa conjunta Laboratorio de Investigación Electoral con Agência Pública, Amado Mundo y Núcleo Jornalismo. Global Voices publica una versión editada en virtud de un acuerdo con Agência Pública.
Pocos días antes de la primera vuelta de las elecciones generales 2026 de Brasil del 4 de octubre, tomó pocas horas para que una frase del presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre exámenes preventivos de cáncer de próstata se convirtiera en una acusación de pedofilia en su contra. Aos Fatos obtuvo y verificó 1819 publicaciones en X (antes Twitter) que reconstruyeron cómo esta mentira la plantaron y cultivaron los usuarios bolsonaristas en los medios sociales entre el 28 y 29 de septiembre.
La distorsión en el significado en el discurso de Lula se derivó de una falsa acusación de pedofilia que ya se había impulsado horas antes de una declaración anterior a una actividad de campaña en la ciudad de Belém, en el estado de Pará, el 28 de septiembre. Los usuarios manipularon preguntas hechas a Grok, herramienta de asistencia de IA de X, para hacerlo decir “Lula consume CP”, acrónimo en inglés para pornografía infantil.
El chatbot advirtió que la oración era un juego de palabras y que no había registros que sustentaran la afirmación. Sin embargo, la edición del discurso de Lula, difundido en medios sociales, dio a la narrativa nuevo impulso.
Además de solicitudes de hacer viral el video y de movilizar a los influenciadores, algunas publicaciones también revivieron antiguos episodios y personajes sin conexión con la línea de Lula para respaldar teorías que asocian al presidente con abuso infantil.
Durante su manifestación, Lula hablaba de la importancia de prevenir el cáncer y criticar la resistencia de los hombres a hacerse exámenes de próstata, a comparación con la cultura de atención de salud de la mujer que, según él, está acostumbrada a hacerse exámenes ginecológicos desde edad temprana.
El comienzo
Entre las publicaciones con mayor alcance que identificó la encuesta, uno de las primeras en cortar una cita del discurso de Lula fue a las 11.59 p.m. del 28 de septiembre, y es de Pâm, influenciador, fundador de un sitio web bolsonarista llamado The Incorrupt, e integrante de Estúdio 5, centro de creación de contenido a favor de Bolsonaro de contenido católico.

El usuario identificado como Pâm publicó: «Lula dice que las mujeres ‘aprenden a que las toquen desde muy pequeñas’ ¿QUÉ CUERNOS, PRESIDENT? ¿¿¿Está usted LOCO???». Imagen: captura de pantalla de X. Uso legítimo.
A las 00.28 horas del 29 de septiembre, la cuenta Space Liberdade publicó otro extracto de la misma cita. Tomó solo un minuto para que la interpretación se convirtiera en una acusación explícita. A las 00:29 horas, otras dos publicaciones ya se referían al presidente como “pedófilo”, y uno pedía a los usuarios que difundieran esta afirmación.
En las horas siguientes, varios usuarios empezaron a actuar para amplificar el alcance de la acusación. Las publicaciones pidieron a la gente que descargara y republicara el video, lo que sugería que impulsaban la etiqueta #LulaPedófilo, e incluyeron mensajes como “tiene que hacerse viral”. A las 02.48 horas, un perfil propuso elegir dos oraciones del discurso de Lula, crear una etiqueta y movilizar a entre 10 y 20 influenciadores alrededor.

La cuenta Space Liberdade publicó : ‘URGENTE- Lula dice que a los hombres no les gusta que «los toques’ y dice que las mujeres aprenden a ‘que las toquen’ desde que son pequeñas, (…) y a un hombre no. Lo que no sabe es que cuando tenga cáncer de próstata los van a tocar mucho’. Imagen: captura de pantalla de X. Uso legítimo.
Cinco horas antes de la publicación de Pâm, los usuarios se conectaron con el llamado “bolha da resenha” (burbuja de charla informal) ya estaban experimentando con Grok, y obligaron a la herramienta a asociar a Lula con pedofilia. El término describe un ecosistema de perfiles, la mayoría anónimos, que combina humor agresivo, contenido político extremista y reproduce apariencia de 4chans, foros anónimos bien conocidos como uno de los principales orígenes de la actual extrema derecha.
Uno de los primeros usuarios empezaron con las palabras “cerveja e picanha” (cerveza y filete) y pidieron a la herramienta que resumiera la expresión con sus iniciales en dos letras, y la manipuló para escribir “Lula consume CP” (pornografía infantil). Después de eso, otros perfiles fijaron nuevas instrucciones e hicieron que el chatbot crearan oraciones similares.
Las historias se cruzaron durante la noche. A las 03:39 horas, un usuario publicó una parte con una línea sobre “tocar” y preguntó a Grok si Lula era “adicto a CP”. A las 04.10 horas, otro publicó la asociación en un comentario en la publicación de Space Liberdade.
La investigación también encontró referencias a códigos como “Jack” y “CPzeiro”, además de lemas como “Protege a nuestros niños» y “Lula, no toques a nuestros niños». En general, el 43% de las publicaciones analizadas (746) tenían acusaciones de pedofilia directas o, además de acusar a Lula, alentaba que se propagara esta presunción.

Afiche ampliamente difundido en medios sociales con una niña y el mensaje: ‘Lula, ¡deja a nuestros niños en paz!’ Imagen: captura de pantalla de X. Uso legítimo.
La narrativa ya estaba formada para cuando llegó a los perfiles con importante prominencia política. A las 09:49 horas del 29 de septiembre, Nikolas Ferreira, recalcitrante aliado de Jair Bolsonaro y diputado, publicó una de esas secciones. A las 10.23 horas, publicó un video con la cita de Lula que decía: “¡¡¡Un niña no aprende a que la toquen de ninguna manera, Lula!!!”.
Ferreira ha estado vinculado a la “burbuja de charla informal».
En septiembre de 2025, tras el asesinato del activista conservador estadounidense Charlie Kirk, miembros del grupo celebraron las publicaciones de Ferreira y dijeron que “se habían unido a la charla informal». En ese momento, el político publicó una versión del meme Pepe the Frog, mascota de 4chan, que incluía su imagen que decía “sean la extrema derecha que temen”.
La investigación no indica que Ferreira haya participado en estos recientes experimentos con Grok o en crear la acusación contra Lula. Pero aparece entre los primeros políticos con mayor alcance para impulsar la narrativa, horas después de que empezó a circular.
Poco después de las publicaciones de Ferreira, expresiones asociadas con esta narrativa estaban entre los temas tendencia de X. “Protejan a los niños”, que quedó en el puesto 28 a las 09.04 horas, pasó al primer lugar a las 11.15 horas. Al mismo tiempo, “Lula no toques a los niños» estaba en cuarto puesto y “pedófilo” en el puesto 20.
El 20 de septiembre, el Tribunal Superior dio a Nikolas Ferreira 24 horas de plazo para que retire su publicación en X. La ministra Estela Aranha sostuvo que había atribuido una “connotación totalmente diferente” a la cita original, que la sacó del contexto de salud pública y la asoció con delitos.
De información equivocada a conspiración
Después de que se hizo viral, la mentira ya no dependía de lo que se decía en Belém. Las cuentas de medios sociales empezaron a revivir nuevos episodios y personajes sin conexión para presentar a Lula como miembro de una presunta red o círculo de pedofilia.
Estas teorías también llegaron a grupos de Telegram y WhatsApp a los que Aos Fatos da seguimiento. Además de decir que Lula había defendido o “trivializado” la pedofilia en su discurso, los mensajes empezaron a hablar sobre una “probable inclinación a la pedofilia” y a presentar episodios aislados como una indicación de ese comportamiento.
Una de las acusaciones explotaba el hecho de que el discurso fue en el estado de Pará, donde presuntamente han ocurrido varios casos de violencia sexual contra niños en el archipiélago de Marajó. “Una coincidencia geográfica y discursiva que, al menos, debería generar vergüenza y no aplausos”, decía uno de los mensajes.
No hay evidencia que vincule a Lula con esos delitos registrados en la región. La violencia sexual contra niños y adolescentes es un problema real y documentado, pero también ha sido blanco de acusaciones falsas e infundadas durante años. Algunas publicaciones incluyeron declaraciones de 2022 de la senadora Damares Alves, entonces ministra de Mujer, Familia y Derechos Humanos del gabinete de Bolsonaro, que dijo que la atacaron por denunciar los abusos en la isla de Marajó.
En ese momento, Alves dijo que había recibido testimonios sobre niños a quienes les habían quitado los dientes para facilitar el sexo oral y obligado a ingerir comida blanda para facilitar el sexo anal.
Las acusaciones no las registró ningún ente de investigación, y el Ministerio Público Federal presentó una acción civil pública contra Alves por difundir lo que clasificaron como “información sensacionalista falsa que involucra abuso sexual y tortura a los niños de Marajó”.
Algunas publicaciones también empezaron a asociar a Lula con Jeffrey Epstein, el desaparecido financista estadounidense acusado de liderar una red de explotación sexual que incluía a menores. Lo que se usó como evidencia para eso fue un correo electrónico atribuido a Epstein en el que sostiene haber hablado con Lula por teléfono en el tiempo en que Lula estaba preso en Curitiba, Brasil, a través de Noam Chomsky.
El correo electrónico existe, pero no prueba su la conversación ocurrió. Valeria Chomsky, la esposa de Noam, negó haber intermediado. Cuando el correo electrónico se publicó, la Oficina Social de Comunicaciones de la Presidencia dijo que la «llamada referida nunca ocurrió”. Esta clase se llamada telefónica también sería incompatible con las reglas de la sala de la prisión de la Policía Federal donde estaba Lula, según expertos entrevistados por el diario Folha de S. Paulo.
Otros políticos brasileños también fueron mencionados por Epstein, incluido el expresidente Jair Bolsonaro, de quien el financista se refirió alguna vez como “el hombre”.





