Los bosnios votan el domingo en una elección muy compleja marcada por divisiones entre bosnios, serbios y croatas, heredadas de la guerra del decenio de 1990. Mientras los discursos nacionalistas y separatistas siguen siendo muy presentes, los jóvenes denuncian una economía de crisis y un alto desempleo, empujando a muchos jóvenes a abandonar el país.

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